Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

LO QUE HAY JOSÉ M. CLAR FERNÁNDEZ

Fracaso del sistema educativo

17/dic/09 07:40
Compartir
Edición impresa .

SEGÚN un informe presentado recientemente por la Unión Europea (UE), España no satisfará ninguno de los cinco objetivos que se fijaron hace una década para mejorar la educación. Objetivos estos que formaban parte de la llamada "Estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo", que deberán alcanzarse como muy tarde en 2010, y que son:

1.- Situar la tasa de abandono escolar por debajo del 10%. España ha logrado el 31,9% en 2008, frente al 14,9% de media de la UE.

2.- Reducir al menos un 20% el porcentaje de alumnos con problemas de comprensión lectora. También mal porque la tasa de alumnos con 15 años que no entienden lo que leen supone un 25,7% en 2006.

3.- Lograr que al menos el 85% de los jóvenes completen la educación secundaria. En 2008, sólo el 60% de los jóvenes españoles de 22 años se graduaron en este nivel, lo que hace que España sea el tercer país de la UE con peores resultados en esta enseñanza.

4.- Aumentar en un 15% el número de licenciados o diplomados en matemáticas, ciencias y tecnologías. España aumentó en un 12,4% estos títulos entre 2000 y 2007, estando por debajo de la media de la UE.

5.- Lograr que el 12,5% de la población adulta participe en formación continua. España sólo logró el 10,4% en 2008.

Estos negativos datos no son nada extraños pues, según el Ministerio de Educación, en el curso 2007-2008 apenas el 57,7% de los chicos/as de 15 años estaba matriculado en el último curso de ESO. Es decir, más del 40% había perdido algún curso durante su escolarización obligatoria. Del mismo modo, sólo el 66,3% de los jóvenes de 14 años cursaba tercero de ESO. Esta realidad deja patente la paradoja de un sistema educativo en el que supuestamente se favorece la promoción y, al mismo tiempo, tiene elevados índices de repetidores.

Ciertamente, las repeticiones de curso no significan nada negativo, sino todo lo contrario, el alumno ha de merecer su título de graduado en ESO; sin embargo, las repeticiones alejan la posibilidad de alcanzar dicho título del alumno cuando éste cumple la edad de escolarización obligatoria, a los 16 años. Por consiguiente, a menos expectativa de lograr la titulación, mayor es la posibilidad de abandono del sistema educativo. Prolongar la edad de escolarización obligatoria hasta los 18 años, como propuso el ministro de Educación, no resolvería este problema.

En lo que respecta a Canarias, el 40% de los chicos/as de 14 años está en algún curso inferior a tercero de ESO, proporción que aumenta todavía entre los de 15 años, que llega a cifras próximas al 50%.

A la vista de estos resultados tan negativos, cabe preguntarse ¿qué está pasando en nuestro país? ¿Es que los chicos/as españoles son más torpes que los de otros países? No lo creo. Algo tendrá que ver esta situación con el sistema de aprender a fuerza de repetir y memorizar, en lugar de mediar un análisis crítico. Y también el bajísimo nivel de los contenidos.

Conocidos los resultados de España en los distintos informes europeos sobre educación, todo el mundo se echa las manos a la cabeza y clama por la necesidad de una revisión del actual sistema educativo, porque ¡ya está bien de que las leyes educativas se hagan sin llegar nunca a un gran pacto de Estado entre partidos políticos, sindicatos y asociaciones de padres!

El Gobierno, que no sabe ya lo que hacer para paliar el fracaso escolar en España, pretende reducir los contenidos del actual currículo de ESO. Su objetivo es limitar el número de asignaturas y garantizar que los alumnos terminen el ciclo con los conocimientos básicos de cálculo y lecto-escritura. Gran error porque afrontar el fracaso escolar reduciendo el currículo educativo significaría empobrecer el nivel cultural y social de los alumnos, y ese no es un buen camino.

Tanto para el Ministerio de Educación como para la Consejería de Educación de Canarias, la reducción de las tasas de fracaso escolar debe ser una de sus prioridades, pero no para que no nos saquen los colores desde Europa, sino para mejorar la calidad formativa de nuestros hijos, sin olvidar que la educación es uno de los ejes fundamentales del futuro de la sociedad y que el fracaso de los estudiantes es el fracaso del sistema educativo.

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: