![]() | |
|
N. VIZOSO, S/C de Tenerife
La tarde de ayer presagiaba lluvia en Santa Cruz y así fue, pero en el barrio de La Gallega, en el distrito Suroeste de la capital, las gotas de agua se unieron con la lluvia de lágrimas y alegrías de 93 familias, con sus 93 historias, a las que se hizo entrega de las llaves de sus nuevas viviendas de protección oficial y en régimen de alquiler.
En un acto sencillo, celebrado en el garaje de uno de los edificios de viviendas que formaban parte de esta promoción, el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, hizo entrega del sobre que contenía las ansiadas llaves a cada uno de los afortunados. Junto a él se encontraban la consejera de Bienestar Social, Juventud y Vivienda, Inés Rojas; el director del Instituto Canario de la Vivienda, Jerónimo Fregel; la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz, Luz Reverón, y el concejal del distrito Suroeste, Hilario Rodríguez.
Sin embargo, los protagonistas ayer eran las 93 familias que llevaban esperando por este día, incluso más de 20 años desde que hicieran los primeros trámites para conseguir hacerse con alguna de las viviendas que formaban parte de esta promoción del Gobierno de Canarias.
Entre ellas estaban la que forman María Candelaria y Luis, una pareja con tres hijas y a la que les han nacido dos nietos en los 19 años que llevan esperando por la entrega de las viviendas. Como todos, veían ayer su casa por primera vez, "ni siquiera la hemos visto en plano", explica María Candelaria, que no pudo evitar emocionarse cuando atravesó el umbral del que se convertirá, en poco tiempo, en su nuevo hogar.
Los próximos pasos a dar estaban claros: ir a buscar a sus hijas y "mañana (por hoy) ir a contratar la luz y el agua", especifica Luis. Por fin, después de años en casas de alquiler y, por último, en la vivienda de un familiar, María Candelaria y Luis podrán hacer frente al pago de su propia vivienda con una cuota mensual de 35 euros, y es que los beneficiarios de esta promoción de viviendas son familias con ingresos inferiores a 10.000 euros anuales.
En este sentido, cabe recordar que el Ejecutivo regional invirtió 6,2 millones de euros en la construcción de estas dos promociones (de 66 y 27 viviendas cada una) en régimen especial de alquiler en las que el 40% de las familias pagarán entre 2 y 10 euros, según el número de dormitorios, y nunca más del 12% de su renta, en régimen de alquiler.
Según el tipo de unidad familiar a la que se adjudicó una vivienda, cerca del 80% está compuesta por mujeres, entre ellas 43 familias monoparentales de madres con uno, dos o tres hijos. Es el caso de Débora, que llevaba tres años y medio esperando por que le dieran la casa, justo la edad de su hija. Tendrá que hacer frente a un pago mensual de 20 euros, una cantidad asequible que de otra manera y según los precios del actual mercado inmobiliario privado se habría multiplicado por treinta en unas casas cuya superficie abarca desde los 40 a los 93 metros cuadrados.
Un nuevo horizonte se abrió en la jornada de ayer para Débora y para otras tantas familias en su situación o, incluso, en estado de emergencia social. De hecho, de las familias adjudicatarias 27 habitaban en viviendas en muy malas condiciones de habitabilidad o espacio reducido, otras 43 familias habitaban viviendas de alquiler elevado y 22 familias estaban recogidas por otra unidad familiar. Además, Santa Cruz contará con un nuevo recurso social ya que, tal y como destacó el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, se ha reservado una vivienda de cinco dormitorios que será empleada para atender las necesidades de la capital.
Sin necesidad de esperar al sorteo de la próxima semana, el Gordo de la Navidad ya cayó ayer en pleno barrio de La Gallega. Una vivienda digna y a un precio asequible es más de lo que muchos habrían soñado nunca.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD