HUMBERTO GONAR, Tenerife
"El agua de consumo en Santa Cruz es totalmente potable y ya se trabaja en el aumento de los controles de calidad ante el próximo cambio de normativa". Bajo este enunciado, el Ayuntamiento de la capital tinerfeña hizo público ayer un comunicado, más propio de una nota de rectificación, para salir al paso de las manifestaciones realizadas por el consejero delegado de Emmasa y director gerente de la compañía, Álvaro Aguirre, en lo que hasta ahora era un mero almuerzo de Navidad. En la nota informativa, aunque no se hace mención expresa a las declaraciones del responsable de la compañía, el ayuntamiento se desmarca por completo de las informaciones facilitadas por el consejero delegado de la compañía Emmasa.
Ante los representantes de los medios de comunicación, Álvaro Aguirre advirtió el pasado lunes de que "a finales del año que viene el agua en Santa Cruz dejará de ser técnicamente potable si no se efectúan inversiones", ya que se aplica una normativa más exigente sobre la calidad que regula, entre otros aspectos, su turbidez. Para ajustarse a la nueva normativa, reclamó que se ejecutaran algunas de las acciones proyectadas para el período 2010-2015 y cuyo presupuesto en total asciende a 104 millones de euros.
En su comunicado, el ayuntamiento hace constar que "ante las informaciones aparecidas hoy (por ayer) en diversos medios de comunicación en las que se alude a que, en el plazo de en un año, el agua que se suministra a los hogares de la capital dejará de ser potable, desde la Corporación se quiere, ante todo, mandar un mensaje de tranquilidad a los vecinos de la ciudad, destacando que el agua de abastecimiento público cumple con todos los parámetros de calidad, regulados por el Real Decreto 140/2003, que establece los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano".
Después de hacer un repaso por las obras realizadas en los últimos años para la mejora de la calidad y el control del agua, recuerda que ya existe un proyecto técnico de estación potabilizadora, "la primera en Canarias, que estará ubicada junto al depósito de cabecera de Los Campitos y que se sacará a licitación los próximos meses".
El ayuntamiento, frente a lo que dijo el consejero delegado de Emmasa, insiste en que "no existe ninguna amenaza sobre la calidad del agua de abastecimiento en Santa Cruz de Tenerife. Lo que sí existe es la implantación de una normativa legal, derivada de las directrices de la Unión Europea, que obligará a una mayor calidad en el agua de consumo humano, con parámetros más restrictivos y exigentes. Es decir, no se trata de que el agua de consumo corra el peligro de que se convierta en no potable dados lo parámetros de calidad que marca la normativa actual, sino que hay que aumentar medidas potabilizadoras en el futuro porque la próxima normativa así lo exigirá", añade el escrito del ayuntamiento.
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