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EL DÍA, S/C de La Palma
La Congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl concluirá esta misma semana, por voluntad propia, su centenaria labor de servicio y atención a enfermos en el Hospital Insular de Nuestra Señora de los Dolores de Santa Cruz de La Palma. Así lo hizo público ayer el Cabildo insular, del que depende el antiguo centro sanitario.
La congregación de monjas, que en la actualidad tiene a Sor Benedicta Ajeno como superiora, ha decidido abandonar su dedicación en el viejo hospital y dejar la Isla tras 115 años de labor social. Desde la comunidad argumentan que una vez que está a punto de finalizar el convenio que mantenían con el Cabildo, que se renovaba anualmente y que culmina el 21 de diciembre, han decidido, por propia iniciativa, dejar ya el hospital por falta de relevo generacional.
Las monjas que terminan su servicio o (haciendo válido el término) se jubilan no encuentran sustitutas. No hay reemplazo, una realidad que desde la congregación achacan a la "poca vocación existente actualmente". Por eso, tras un profundo análisis y mucha reflexión, desde la comunidad se ha optado definitivamente por salir voluntariamente del centro sanitario, teniendo en cuenta que saben perfectamente que "los mayores que atendían seguirán recibiendo los cuidados necesarios con el personal con el que cuenta el centro".
Tras esta decisión, las últimas hermanas que permanecen hoy en el viejo Hospital Insular pasarán a dedicarse a una labor de carácter más pastoral fuera de la Isla. Sólo una de las hermanas y, probablemente dos más que llegarán con posterioridad, continuarán con el trabajo asistencial y pastoral donde sean requeridas, a través de una representación que habitará en una vivienda en La Palma.
Cinco primeras monjas.- En el año 1894, a petición del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, se instalaron en Los Dolores las cinco primeras hermanas que se dedicaron al cuidado de enfermos y niños. Aquellas cinco religiosas -Sor Bernardina, Sor Dolores Coll, Sor Candelaria, Sor Teresa y Sor Dolores Martos- fueron las primeras de un total de 50 que llegó al tener la congregación.
En los primeros años su dedicación fue permanente también con los militares, las personas sin recursos y los enfermos de tuberculosis, que después de la Guerra Civil española aumentaron y tuvo que destinarse un pabellón completo del citado Hospital, que en esa época también era un centro cívico-militar. En sus últimos años, su esfuerzo se ha centrado en el cuidado de las personas mayores, siendo esta actividad la que más reconocimiento despierta en la sociedad palmera.
Reconocido homenaje.- Desde el Cabildo insular palmero se ha querido reconocer el esfuerzo y el trabajo incansable desarrollado por las hermanas de La Caridad desde que llegaron a la Isla, una labor encomiable para la que no existen suficiente agradecimiento. Por ello, la Institución prestará su apoyo a la congregación en las acciones futuras que emprendan.
En reconocimiento a esta congregación y al trabajo que ha desarrollado en la Isla, la Administración palmera ofrecerá un homenaje de carácter público a las hermanas el próximo viernes, en el mismo Hospital de Nuestra Señora de los Dolores, a las 10:30 horas, y una celebración eucarística que tendrá lugar a las 17:00 horas.
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