EN EL RECIENTE Congreso Nacional de UPyD queda reflejada la idea de organización territorial del Estado que queremos para España. Se propone la idea de Estado federal cooperativo de intensidad media. Esto quiere decir, entre otras cosas, que a todos los que apoyamos esta idea nos toca una importante labor pedagógica, para, en la medida de lo posible, aclarar las dudas que esta descripción puede generar.
Un Estado federal consiste en la reunión de distintos Estados miembros en una sola nación, que comparten una Constitución y varias leyes federales, que abarcarán tantos ámbitos diferentes como su propia organización interna y su propia Constitución les permitan.
La primera cuestión que puede surgir es: ¿y esto no lo teníamos ya en España? Pues sí y no. Cuando los padres constituyentes crean el concepto de Estado de las Autonomías, en realidad tenían la idea del Estado federal, pues efectivamente en esto se ha convertido. Sin embargo, había mucho miedo (comprensible en aquel momento) de llamar a ciertas cosas por su nombre. Ha pasado el tiempo, y no llamar a las cosas por su nombre nos ha llevado a una situación de indefinición en la que no sabemos cuándo se terminarán de cerrar las competencias autonómicas. Esto no pasa en los Estados federales. En ellos, las competencias se asignan casi todas de un plumazo, y es necesario una aceptación multilateral de todos los Estados miembros para reasignar nuevas competencias transferidas.
Otra cuestión que genera cierta inquietud es: ¿los Estados federales permiten la independencia de sus Estados miembros si así lo deciden? Pues también sí y no. Una vez más, la organización del Estado vendrá determinada por la Constitución que a sí mismo se dé. En la actualidad hay Estados federales que permiten el referéndum secesionista. Canadá es un caso paradigmático. Quebec, cada cierto tiempo, organiza (y pierde) un referéndum de independencia. En los Estados Unidos, cuando en 1861 once Estados declararon su independencia de la Federación, el acto fue considerado ilegal por el presidente Lincoln, empezando de este modo la Guerra de Secesión. En definitiva, un Estado federal de intensidad media, como el que propugnamos, no prevé en principio la independencia de sus miembros. Tal vez, uno de intensidad alta sí los prevería.
Una tercera cuestión sobre los Estados federales es: ¿los Estados federales no son repúblicas?
Bueno, pues... sí y no, de nuevo. Los Estados federales más conocidos son, en general, repúblicas, como Estados Unidos, o Alemania. Sin embargo, Bélgica es una monarquía y es federal, del mismo modo que Malasia. Una vez más, no hay una definición concreta, y queda al albedrío de la Constitución federal.
Otra pregunta habitual sobre España como Estado federal es: ¿no terminará con la idea de ser español, en detrimento de los nacionalismos y regionalismos? Bueno, esta pregunta se contesta fácil. Una persona se siente parte de cualquier grupo que le haga estar orgulloso de ello. Poca gente habrá tan patriota como un estadounidense, o como un alemán, o como un ruso, naciones todas ellas federales, y cada una con un concepto diferente sobre la intensidad de su Estado federal.
En definitiva, la creación de un Estado federal no está sujeta a unas normas fijas en muchos aspectos. Lo único que realmente caracteriza a un Estado federal es la concepción de la multilateralidad y la jerarquía. Es decir, todos los Estados miembros de un Estado federal asumen que esta entidad es superior a cualquiera de ellos, y simultáneamente, ninguno de ellos percibe al resto de Estados miembros como entes inferiores. De este modo, las relaciones entre Estados miembros son multilaterales, asumiendo competencias en bloque, y no cada Estado miembro cuando le apetezca o sea políticamente rentable. Y siempre contando con una serie de competencias que el Estado federal se reserva como absolutamente intransferibles. Por ejemplo, el modelo educativo estadounidense es único en todo el país, entendiendo que es lo que más unifica a los ciudadanos de una nación.
* Responsable de Programa en la Coordinadora Territorial de Canarias de UPyD (Unión, Progreso y Democracia)
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