ME SORPRENDE y me desagrada, porque lo apreciaba y lo consideraba un buen alcalde, que Esteban Bethencourt haya sido condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias a cuatro años de cárcel y a diez años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. El TSJC juzgó al ex alcalde gomero de Valle Gran Rey y actual diputado del Parlamento regional por Coalición Canaria por la acusación de un supuesto delito de malversación de caudales públicos. Considera el Tribunal de "especial gravedad" el parecido de la cifra del lucro con el gasto social del municipio. El acusado deberá, además, indemnizar al ayuntamiento por una cuantía a pagar que se fijará en la fase de ejecución y asumir las costas procesales de todas las partes.
Bethencourt fue considerado culpable del delito aludido por un tribunal jurado. Cobró del ayuntamiento, entre octubre de 1998 y noviembre de 1999, la cantidad de 8.383.000 pesetas, que suman 50.382 euros "sin que, en ningún caso, justificase la razón, necesidad o utilidad de los desplazamientos efectuados, según los hechos probados". Bethencourt, primer aforado considerado culpable en Canarias, percibió, además, la totalidad de las dietas aún cuando no había pernoctado fuera de su domicilio. Cometió el ex alcalde de Valle Gran Rey, así mismo, informalidades legales, según la sentencia, que se considera recurrible. A pesar de su cuantía y su aparente dureza, ésta es la mínima prevista. Pero cuatro años de "trena" y diez de inhabilitación constituyen una condena que deja huella muy profunda en quien ha de cumplirla, y puede decirse que pone fin a una carrera política.
Este periodista, que es paisano de Esteban Bethencourt, sostuvo una polémica con él cuando era alcalde de Valle Gran Rey por haber consentido que una empresa privada aprovechara agua de manantiales naturales del municipio para ser embotellada y vendida. La gente de Valle Gran Rey y la de casi toda La Gomera se opuso y protestó por esta aparente generosidad, de la que sospechó un aprovechamiento particular que perjudicaba al pueblo. Pero no sé cómo acabó ese negativo tema. Sin embargo, tengo que reconocer que Esteban Bethencourt ha sido un buen alcalde para Valle Gran Rey, al convertir el municipio en el de mayor atracción turística de la isla y mejorarlo y cuidarlo en este sentido. Creo que si el recurso prospera, Bethencourt volverá a ser un buen gestor y Valle Gran Rey recuperará su liderazgo turístico insular. En definitiva, ganará La Gomera al poner en marcha una política de atracción que necesita y mejoraría a la Isla Colombina.
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