Policía Canaria: el Gobierno incumple sus propias leyes
Pese a ser la última comunidad autónoma del Estado en desarrollar una Ley de Coordinación de Policías Locales, Canarias no aprovechó ese hecho para pulir los errores que podrían contener las de otras comunidades o perfeccionar los aciertos, más bien al contrario, presentó una verdadera chapuza que acabó revisando diez años después de su entrada en vigor. Esa revisión se realizó hace poco más de dos años (Ley 9/2007, de 13 de abril). Entonces se la tragaron los sindicatos de las policías locales con el chantaje de que no habría revisión si no se aceptaba que en el paquete se incluyera la creación del Cuerpo General de la Policía Canaria. La jiribilla presidencial para poner en marcha ese Cuerpo ha derivado en que el propio Gobierno de Canarias se salte la ley que regula la creación del mismo (Ley 2/2008, de 28 de mayo, del Cuerpo General de la Policía Canaria) y la de Coordinación de Policías Locales.
El pasado 23 de noviembre, el consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad, José Miguel Ruano, firma una orden por la que se convoca el concurso de méritos para la provisión de puestos en la Policía Canaria (BOC número 230), en la que se recoge en una de las bases que los aspirantes deben de estar en posesión del permiso de conducir vehículos de la clase A y B con BTP. Lógico si se tiene en cuenta que en todos los textos legales citados anteriormente así viene determinado como requisito indispensable. Cuatro días más tarde, el 27 de noviembre (BOC número 236), el mismo consejero dicta otra orden por la que "se corrigen errores materiales del apartado 5 de la base tercera" (sic); es decir, desaparece entre los requisitos el carné de conducir clase A, lo que va claramente en contra, se insiste, de las propias leyes que ha dictado el Gobierno de Canarias.
¿Qué paso en medio? Pues que el 25 de noviembre se produjo el feliz alumbramiento de la designación del jefe de la Policía Canaria, Ignacio Badenas. Así, tenemos que para entrar en la Policía Local se necesita un requisito, carné de conducir moto, igual que para optar a una plaza de nuevo ingreso en la Policía Canaria, pero éste desaparece en el concurso de méritos para entrar al mismo cuerpo por concurso de traslado. A estas alturas quizás sobre decir que para acceder al Cuerpo Nacional de Policía no es requisito tener el carné de conducir motos. Por lo tanto, por arte de birlibirloque, el Gobierno de Canarias dicta una orden en contra de sus propias leyes para beneficiar a una parte de los aspirantes, casualmente, los provenientes del mismo cuerpo que el flamante jefe y, en consecuencia, discrimina a quienes en su brazo derecho lucen un emblema con la leyenda Policía Canaria, esto es, todos los policías locales de Canarias. Dicho todo esto, se anuncia que quien firma impugnará las susodichas bases del concurso de méritos en tiempo y forma.
Lo que uno se plantea es si para acabar siendo una unidad de policía adscrita, si lo que se pretendía hacer es una policía española más, con su jefe español y todo, hacía falta tanto jaleo. Al final, ese romanticismo (iluso que es uno) de contar con una Policía Canaria, integrada en la sociedad canaria, formada por canarios, conocedores de sus gentes y de su tierra y cuya base fueran las Policías Locales de Canarias, ha derivado entre una orden, seguida de un (des)orden, en algo más parecido a la agencia de la T.I.A. de los colorines. En principio, ya cuenta con un Súper, Ruano; con Filemón, Badenas, y a medida que se complete el cuadro de mandos aparecerá Mortadelo, el profesor Bacterio y la señorita Ofelia, entre otros. Al tiempo.
Miguel Suárez Santana
(Policía Local y ex delegado sindical del Área de Policía de IC)
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