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DORY MERINO, Tenerife
Los acontecimientos que se han vivido en Tenerife con el "caso Aitana" han recordado a la sociedad que emitir juicios sobre las personas y sus actuaciones sólo corresponde en este planeta a los jueces. Por desgracia, este no ha sido el único caso.
Una línea de investigación abierta recientemente asegura que la muerte de Isabel Canino tampoco es un caso de violencia de género por parte de su ex pareja, Salvador M., quien ingresó en prisión preventiva por esta causa el pasado 31 de mayo.
Tal y como ha podido saber este periódico, la citada investigación, en función de los resultados definitivos de la autopsia patológica de la joven, apunta que el fallecimiento de la conductora de Titsa "es compatible con una mala caída", en la que podría no haber intervenido Salvador M. y, por lo tanto, esta muerte no se puede considerar un feminicidio (crimen contra las mujeres por razones de género) por parte de su ex compañero.
Además, la autopsia refleja que Isabel no fue estrangulada con bridas atadas al cuello. Según los datos, se descarta que fuera una muerte por violencia de género, es decir, estudiada y premeditada.
El análisis forense deja abierta la posibilidad de que muriera, por ejemplo, por "una mala caída", aunque esto también plantea que pudiera haber sido empujada involuntariamente por una tercera persona. La autopsia concluye que no hay indicios suficientes para atribuir la autoría a Salvador Morales. La Policía Judicial tendrá que investigar quién es el culpable.
El estudio de este caso realizado por los forenses se define entre los expertos como "una autopsia blanca", es decir, que deja abiertas varias posibilidades porque no se ha encontrado una causa específica de la muerte.
La autopsia descarta, por tanto, que se trate de una muerte con ensañamiento y sangre, aunque los forenses la califican de violenta, en contraposición al fallecimiento por causa natural. Son los términos que emplean habitualmente estos facultativos.
El estudio forense no ha llegado a ninguna conclusión que pueda imputar la muerte de Isabel Canino a Salvador M. Sin embargo, el caso se está llevando en los juzgados de violencia de género, adonde llegará dentro de unos días la autopsia definitiva, remitida por el Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife y firmada por tres expertos.
Cabe recordar que Isabel Canino fue hallada muerta durante la tarde del pasado 28 de mayo después de haber permanecido desaparecida 67 días. Fue durante ese tiempo cuando las fuerzas de seguridad del Estado, familiares, distintos colectivos y vecinos de la capital emprendieron una intensa búsqueda por distintos puntos de la Isla.
También es preciso recalcar que Isabel Canino mantuvo una relación sentimental durante 16 años con Salvador Morales, mientras él estaba casado y con tres hijas. Ambos trabajaban como conductores en la empresa Transportes Interurbanos de Tenerife (Titsa).
El domingo 31 de mayo, la jueza del Juzgado de Guardia de La Laguna decretó el ingreso en prisión provisional, incomunicada y sin fianza de Salvador A.M.M., como presunto autor de la muerte de la joven conductora de Titsa Isabel Canino y a quien imputó el delito de asesinato.
A finales de marzo, a los pocos días de su desaparición, el ex novio de Isabel Canino se presentó voluntariamente a declarar . Allí aseguró que no tenía nada que ver con la muerte de su compañera de trabajo. Sin embargo, ante las contradicciones en que incurrió, fue arrestado, pero finalmente fue puesto en libertad sin cargos.
Sí la enterró
El 25 de septiembre, S.A.M.M. declaró en el Juzgado Número 1 de Violencia de Género de Santa Cruz de Tenerife que no fue el autor del crimen, pero que sí la enterró en la fosa séptica de su vivienda en el camino de La Hornera.
En su declaración, el imputado manifestó a la jueza que acudió a la vivienda de la zona de Guajara para recoger unos cables de internet y se encontró muerta a la conductora de Titsa.
En esa ocasión, la titular del Juzgado Número 1 de Violencia de Género le preguntó por qué no había dicho nada durante los dos meses de búsqueda de la joven chicharrera, pero Salvador Morales no dio ninguna explicación convincente y clara.
Tampoco supo aclarar los motivos de la muerte de la joven y se limitó a decir que la encontró muerta. Salvador Morales recalcó que se encontró en el suelo a la chica y que posteriormente comprobó que no respiraba y que estaba muerta.
No obstante, la sociedad le condenó, como se pudo comprobar en los exteriores del Palacio de Justicia de Santa Cruz de Tenerife, donde se respiró rabia e indignación cuando Salvador Morales fue trasladado por las fuerzas de seguridad hasta el interior de los Juzgados.
Familiares y personas cercanas a la chica abuchearon e insultaron al presunto asesino, cuya presencia generó una importante expectación mediática.
En referencia a estos nuevos datos, José Manuel Nierdeleytner, abogado de la familia de Isabel Canino, manifestó a este periódico que todavía no tiene conocimiento del resultado de la autopsia patológica, que, "por cierto -dijo-, está tardando mucho".
No obstante, aseguró que "hay pruebas suficientes en la fase de instrucción para considerar el caso como de violencia de género". Por ello, advirtió de que mantiene "la acusación de asesinato" contra Salvador Morales.
Por otra parte, Jesús López Arencibia, abogado defensor de Salvador Morales, aseguró que su cliente "no mató" a Isabel Canino, por lo que, en su opinión, "es inocente".
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