EFE, Londres
El máximo responsable de la "operación Atalanta" contra la piratería en aguas en torno a Somalia, el contraalmirante británico Peter Hudson, admitió ayer que "no hay lugar seguro" en el Índico, pese a que la presencia de la UE ha tenido un importante efecto disuasorio.
Hudson habló de la magnitud de la tarea que afronta la primera misión naval de la historia de la UE, cuyo mandato de un año fue renovado el martes por los ministros de Exteriores de los 27 para otros doce meses.
La misión naval europea ha logrado reducir al mínimo los ataques en el Golfo de Adén con la creación de un corredor de seguridad en el que un ataque se puede neutralizar en media hora, pero el problema es inabarcable en la llamada "cuenca somalí".
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