LA FUNDACIÓN Cultural Canaria de Ingeniería y Arquitectura creo que es la única que en el ámbito de la Comunidad Autónoma se dedica a realizar actos culturales de todo tipo, relacionados con la ingeniería y la arquitectura en las Islas, a través de la Historia desde el siglo XVI; así como actos culturales, entre ellos Jornadas Históricas Internacionales sobre Agustín de Betancourt y Molina, el insigne y polifacético ingeniero nacido en el Puerto de la Cruz, con el fin de difundir su figura y su obra entre los tinerfeños, su tierra natal; igualmente ha realizado diversas jornadas de carácter técnico sobre nuevas tecnologías, medio ambiente, arquitectura bioclimática, energías renovables y aprovechamiento de residuos; tiene previsto organizar, en colaboración con el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Canarias (sede de Tenerife), las VI Jornadas Históricas sobre la Ingeniería y la Arquitectura en Canarias, dedicadas en esta ocasión a la ingeniería industrial en el siglo XX.
Estas jornadas van a celebrarse en el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Canarias, sede insular de Tenerife, plaza del Ingeniero Industrial Arrate, edificio Sovhispan, Residencial Anaga, el próximo día 17 a las 19.00 horas. La entrada es libre y el programa previsto es el siguiente: 19.00 horas: inauguración de la Jornadas.
19.15 horas: conferencia "Implantación de la primera refinería en España", impartida por D. Manuel Ravina Méndez, licenciado en Ciencias Químicas, en sus 90 años de plena lucidez, con más de 40 años en la Compañía Española de Petróleos (CEPSA); fue director de la Refinería en Tenerife desde el año 77 al 85, en que se jubiló por edad, así que mejor que él nadie nos puede hablar de la Refinería de Santa Cruz, con mayor fundamento, de su implantación y desarrollo.
20.00 horas: conferencia "Una visión de la Ingeniería Industrial en Canarias en el siglo XX", impartida por el ingeniero industrial Fernando Andrés Ojeda Pérez. Fernando Ojeda, además de ingeniero industrial, es también máster en Gestión de Empresas Agroalimentarias, pertenece al Panel Europeo de Expertos en Desalación y es miembro de la Junta de Gobierno del Consejo Insular de Aguas de Las Palmas de G.C.,vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Actividades Hidráulicas, director técnico de Talleres Los Clavos S.L., técnico en Prevención y máster en Desalaciones; ha sido ponente en diversos congresos sobre el agua, es articulista y ha participado como ponente en varias de las Jornadas Históricas celebradas por esta Fundación.
Las fundaciones culturales, de interés público y sin ánimo de lucro, como es el caso de la Fundación Betancourt, desarrollan aquellas actividades que, no lo olvidemos, por los motivos que sean, no desarrollan adecuadamente las instituciones públicas. En nuestro caso, el conocimiento de la figura de Agustín de Betancourt, el considerado por sus cualidades polifacéticas el Leonardo Da Vinci tinerfeño, por la sociedad de las Islas, preferentemente de Tenerife, donde nació en 1758, en el seno de una familia ilustrada. Introductor de la ingeniería moderna en España y en Rusia, inauguró las Escuelas de Ingenieros de Caminos, Canales, y en su caso Puentes (después vendría lo de Puertos), tanto en Madrid, en 1802, como en San Petersburgo.
Era hasta hace pocos años un gran desconocido, especialmente en su tierra. En Las Palmas de G.C., donde nació su padre, existe una sala del Museo Miller, en la plaza de Santa Catalina, dedicada a él, con una serie de maquetas de las muchas máquinas de su invención, así como paneles de su vida y obra. Por eso allí, lógicamente, debe de ser más conocido. A partir de la creación de la Fundación que lleva su nombre, en el año 2002, se comenzaron una serie de jornadas, algunas internacionales, sobre su figura.
El año 2008 se cumplió el 250 aniversario de su nacimiento en el Puerto de la Cruz, y con el objeto de agasajar a una expedición de ingenieros rusos que se personaron aquí, se desarrollaron una serie de actos que colaboraron a difundir su conocimiento. Se escribió un libro sobre la correspondencia entre Agustín y su familia, que continuó en Tenerife, escrito por el abogado y cónsul honorario de Austria D. Juan Cullen Salazar, descendiente colateral de Betancourt y que conserva el archivo familiar. Este libro ha sido presentado en varias ciudades europeas: París, Bruselas, San Petersburgo? Se realizó igualmente un reportaje en vídeo por Desirée Hernández, y se puso a una avenida del Puerto el nombre de Familia Betancourt y Molina, pues ya Agustín tenía su calle.
Las Fundaciones de esta tipología realizan sus actividades gracias a aportaciones o subvenciones de los organismos públicos, a los que ya hemos dicho, complementan en sus actividades. De esta manera, desde su fundación ha realizado la labor de más de una docena de ciclos de conferencias y Jornadas Históricas, algunas internacionales, gracias a una subvención que concedía el Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Infraestructuras, ahora de Obras Públicas, como más afín a las actividades culturales desarrolladas. Sin embargo, desde el año 2008, la citada subvención ha sido reducida a cero, y eso que estaba incluida en los Presupuestos de la Consejería, pues se había logrado en el año 2007 considerarla "nominada". También pueden financiarse a través de patrocinios o mecenazgos. El anterior presidente del Gobierno canario, D. Adán Martín Menis, que aceptó el nombramiento de presidente honorario de la Fundación, tenemos entendido que encargó a Dña. Marisa Tejedor, entonces consejera de Industria, y a D. Domingo Berriel, de Medio Ambiente, que convocaran una reunión con empresarios con el fin de lograr este patrocinio o mecenazgo, desgravable para las empresas en un determinado tanto por ciento, dado el carácter de la Fundación. Nunca se llegó a realizar, y las gestiones realizadas por el presidente en este sentido, por unas razones u otras, no han dado resultado. La situación es crítica.
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