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EL DÍA, Tenerife
Un informe de la Guardia Civil sobre la estancia de Diego. P. V. en los calabozos de Las Américas, tras ser detenido por presuntos malos tratos hacia la niña Aitana, revela que, durante el tiempo que estuvo detenido, "fue tratado igual que todos los demás que pasan por allí, de forma correcta, comiendo los bocadillos que suministra un bar cercano".
El citado informe tiene tres puntos fundamentales. El primero hace referencia a la comida, una de las críticas realizadas por Diego. Según la Guardia Civil, el joven madrileño se alimentó correctamente. El segundo punto también niega que hubiera malos tratos físicos y precisa que ocupaba una celda "normal", que ha sido utilizada por otras personas.
La tercera parte afirma que Diego no pudo ver las fotos de la pequeña tras la autopsia, "porque esas imágenes llegaron al Cuartel de la Guardia Civil tres días después de que el detenido fuera puesto en libertad". Es preciso recordar que Diego fue detenido el martes 24 de noviembre a las doce de la noche y fue puesto en libertad sin cargos el sábado.
La autopsia revela que el accidente casual que ocasionó la muerte de Aitana se produjo cuando la pequeña subía las escaleras de madera de un tobogán. Antes de llegar al final, a un metro y medio de altura, Aitana se cayó y rodó por las escaleras hasta llegar al suelo. En ese trayecto se dio un golpe en la parte superior de la nuca, que le provocó un fuerte edema y también se dio en la cara.
La autopsia pone de manifiesto que ninguno de los médicos que trataron a la niña en dos ocasiones, en un primer momento, se percataron del golpe en la cabeza y sólo hicieron caso al del rostro. No obstante, en La Candelaria fueron conscientes del edema cerebral que tenía Aitana y que se encontraba en una zona muy peligrosa. El equipo médico que la recibió en La Candelaria también se percató del resto de los deterioros internos del cuerpo de la pequeña, debidos a la reanimación cardiovascular.
Peña deja de ser portavoz
Plácido Peña, el abogado del joven madrileño, manifestó ayer que ha dejado de ser el portavoz de la familia, aunque sigue con la defensa de Diego.
El motivo de esta decisión ha sido la aparición en un programa de televisión del hermano del joven. Peña dijo que si la familia "ha perdido el miedo a las cámaras, también está preparada para ser portavoz". Aclaró que su cliente sigue siendo el joven y no la familia. Peña seguirá adelante con las querellas en Tenerife, sobre todo contra los médicos que no detectaron en Aitana la lesión cerebral que le produjo la caída desde un tobogán, mientras que un bufete de abogados de Madrid defenderá, por su parte a la madre de Aitana, fallecida con tan sólo tres años.
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