EFE, Palma
Alrededor de unas 1.500 personas, según fuentes de la Policía Local, se concentraron ayer en el municipio mallorquín de Calvià para rendir homenaje a los dos guardias civiles asesinados por ETA el pasado 30 de julio en Mallorca.
Familiares, amigos, políticos y numerosos ciudadanos se reunieron en honor de los guardias civiles Diego Salvá Lezaún y Carlos Sáenz de Tejada, que el pasado verano fueron asesinados en un atentado de la banda terrorista en la localidad de Palmanova.
El Ayuntamiento de Calvià ha puesto el nombre de los guardias civiles a dos calles del municipio, cuya placa se destapó en la mañana de ayer en un acto que comenzó en torno a las 11:30 horas en presencia de familiares, amigos y miembros de la Benemérita.
Las madres de los guardias civiles asesinados fueron las encargadas de destapar las placas de las calles, acompañadas del resto otros familiares que estaban visiblemente afectados.
Después, se celebró un acto de homenaje en la rotonda próxima al cuartel de la Guardia Civil en el que se produjo el atentado terrorista.
Valentía
Allí, el alcalde de Calvià, Carlos Delgado, pronunció un discurso en el que destacó la valentía de estos dos agentes de la Benemérita que "murieron por la barbarie terrorista" y apuntó, entre aplausos y gritos de "¡viva la Guardia Civil!", que ambos fallecieron "en acto de servicio y en cumplimiento de su deber".
Carlos Delgado señaló que los guardias civiles murieron "por la bandera de España" que es la que "juraron defender y que simboliza la unidad de todos los españoles", a la vez que es odiada por "los malnacidos asesinos de Diego y de Carlos" por "todo lo que representa".
"La Guardia Civil no es una abstracción institucional, sino todos y cada uno de sus miembros" que "han hecho del servicio a los demás la razón de su existencia y de su profesión", añadió.
Delgado entregó a la madre de Diego y al padre de Carlos la Medalla de Oro de Calvià a título póstumo y, acto seguido, agentes de la Guardia Civil izaron una bandera española en el centro de una rotonda de Palmanova, con el himno de España de fondo, y descubrieron un monolito que se instaló allí en memoria de los fallecidos, para completar así el acto entre aplausos del público asistente.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD