MARGA MARRERO, S/C de Tfe.
La soprano búlgara Raina Kabaivanska (Burgass, 1934) aún se emociona cuando recuerda a Alfredo Kraus, con quien compartió escenario en numerosas ocasiones. La intérprete europea ha visitado este semana, por primera vez, la capital tinerfeña, donde ha impartido una "master class" de canto lírico en el Casino de Tenerife organizada por la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Ópera (ATAO). Entre el italiano y el castellano EL DÍA entrevistó a la última de las grandes cantantes-actrices del género lírico.
¿Cuál ha sido la experiencia de la "master class" que ha impartido en la Isla?
He tenido seis alumnos de varias nacionalidades y voces muy distintas y, cada una, presenta unas virtudes y unos defectos completamente diferentes. Esta singularidad ha hecho que haya sido una labor muy compleja, aunque ya tengo experiencia como profesora porque doy clases en diversos centros musicales de toda Europa como los ubicados en Siena o Módena, donde vivo actualmente. También he dado clases en el Teatro Real y cursos universitarios en otras ciudades. Además, sigo saliendo al escenario con mis alumnos porque para mi es fundamental compaginar los conciertos con las clases para dar ejemplo.
¿Es importante para usted ejercer esta labor docente?
Creo que mi deber con las nuevas generaciones es enseñar la tradición de la ópera, porque se está perdiendo la vieja escuela vocal italiana. Hay que dar con generosidad los conocimientos de la experiencia a los jóvenes, ya que es una herencia muy importante para la humanidad. No digo que el arte salve el mundo, pero desde luego lo hace más bello. Además, opino que la historia está hecha de la herencia del conocimiento.
¿Qué momento artístico cree que atraviesa la ópera en la actualidad?
Ésta no es la época de la ópera ni del arte, sino de la tecnología. No obstante, creo que esto depende del país ya que, por ejemplo, en España se hace mucho por la cultura, no así en Italia, donde hay algo contra la ópera, hay una agresión de los directores de escena que quieren cambiar el libreto de las piezas dañando también su música.
¿Cómo ve el futuro del género lírico?
Seguramente revivirá porque hay jóvenes muy dotados vocalmente. Soy optimista con el futuro de la ópera, pero hay que luchar.
¿Se considera la última cantante-actriz?
Sí, la categoría del cantante-actor es muy difícil de encontrar, porque la mayoría de los artistas suelen estar en una categoría o la otra. No hay que olvidar que la ópera es una mezcla de música, palabra y poesía. Todos los compositores de ópera sueñan con un intérprete completo y no sólo con un cantante. En la actualidad, destacaría la figura de Juan Diego Flórez como un gran cantante-actor.
¿Cree que en los últimos años han disminuido los grandes espacios para la ópera?
Depende del país, en España por ejemplo hay muchos auditorios dedicados a la ópera, al igual que en Alemania. En Italia, por el contrario, desgraciadamente hay menos, y es muy triste porque antiguamente la ópera en Italia era la única cultura de masas, y por ello antes había muchos teatros para la ópera y, ahora, apenas quedan.
¿Con la afluencia de público ocurre el mismo fenómeno?
Sí, también depende del país y, en este sentido, en España veo que hay mucha fidelidad hacia los espectáculos operísticos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD