LA PASADA semana me paré a meditar, tras leer un comentario de este periódico que trataba, una vez más, acerca del diminutivo nombre familiar del director y editor de EL DÍA, con el fin de intentar ridiculizarlo, en esta ocasión de forma irrespetuosa en un juzgado. El don antepuesto a un nombre se escribe con minúscula pero, en este caso y a partir de ahora, me propongo hacerlo con mayúscula cuando me dirijo a Don José Rodríguez Ramírez, ya que, además, tiene un don muy especial; un don que lo ha llevado a entender que las Islas Canarias están colonizadas y, por consiguiente, necesitan ser liberadas.
El 10 de septiembre del pasado año, este medio hizo público que varios componentes del Movimiento Patriótico Canario (MP) habían visitado al director/editor de EL DÍA, a quien le expusieron el proyecto soberanista que propugnaban para este Archipiélago y al día siguiente Don José elaboró un comentario basado en las propuestas del MP. "Hacemos nuestras las aspiraciones del MP", manifestó, añadiendo que éste sí era un partido de nacionalistas auténticos, y no los de CC. Pero que Don José diga esto no significa que tenga que estar de acuerdo con todo lo que este partido plantea, igual que en el MP no tenemos por qué identificarnos con todo lo que Don José expone, aunque lo respetamos como él hace con todos los que opinan diferente, incluso en su propio periódico, el más democrático de Canarias.
Los ataques a Don José no están derivados de sus elocuciones acerca del "Gran" y otras alusiones en torno a este adjetivo, sino de las significativas verdades que dice con relación a los políticos chupópteros que sólo defienden sus intereses y no los de los canarios en general. Todo lo demás son pretextos para intentar confundir y descalificar. ¿Por qué le atacan tanto a Don José respecto a algunas cosas y no le reconocen toda la razón que tiene en otras? ¿Va a servir el nuevo estatuto de autonomía para resolver los graves problemas que tiene Canarias? ¿No tiene Don José el derecho a denunciar que la isla más grande, Tenerife, quede relegada al último lugar del Archipiélago? No obstante, la mayor verdad que defiende Don José es la independencia de Canarias. Esto es el verdadero fondo de la cuestión; lo demás son excusas, pretextos.
El don de Don José ha hecho que muchos canarios estén despertando y por ello será considerado un prócer muy importante en la lucha por la liberación de este Archipiélago. El independentismo estaba aletargado y Don José lo despertó. Lo único que él busca es que se haga justicia, que se corrijan todos los atropellos que se han llevado a cabo, pues Don José no está en contra de ninguna isla; lo que desea es que Canarias se desarrolle de manera equilibrada, que no haya hegemonía alguna y, sobre todo, que se libere de la explotación colonial. Por ello, los defensores de la españolidad le atacan, porque muchos comparten con la metrópoli el saqueo económico de esta colonia. Tienen miedo a perder sus privilegios por culpa de Don José.
La reprobación de los "laboriosos" parlamentarios de Canarias fue una infamia con un objetivo concreto; pues Don José llevaba más de un año opinando sobre lo mismo y no pasaba nada. Justo desde que fue acusado de apadrinar al MP y de que ya tenía partido, propusieron esta desafortunada reprobación, la cual llevaron a cabo sólo unos días después. Debemos recordar que un periódico de Las Palmas dio amplia información el 13-09-08 respecto al MP y el supuesto apadrinamiento de Don José. Reportaje que colgaron en internet con la increíble cifra de 92 comentarios, casi todos anónimos para descalificar cobardemente. Es evidente, pues, que lo que está en peligro es el dinero que la metrópoli va a dejar de recaudar en esta finca, en la que sus guardianes y medianeros parece que también tienen mucho que perder.
Contrariamente de lo que algunos esbirros quieren demostrar, Don José no es enemigo de los "canariones" y cada vez tiene más adeptos entre ellos. Al final se convertirá en un libertador admirado en la propia capital de Las Palmas. Tiempo al tiempo; pues en mis conversaciones con él, jamás le he visto gestos de odio hacia alguien. Hay que ver la otra cara de la moneda. Como dice el padre Báez, la grandiosidad de Don José está en su apoyo a la independencia de Canarias. Esa es la realidad y por ello intentan desacreditarlo, pero será un trabajo inútil porque le asiste el Derecho Internacional para conseguir la soberanía y el progreso.
* Presidente del Movimiento Patriótico Canario (MP)
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD