Desde que se conoció que el Estado iba a transferir las competencias de gestión de los parques nacionales de las Islas (El Teide, Timanfaya, Taburiente y Garajonay), tanto el presidente del Cabildo Insular de Tenerife, Ricardo Melchior, como su vicepresidente, José Manuel Bermúdez, manifestaron que llegarían hasta el final para conseguir una gestión insular de dichos espacios; postura a la que se han ido uniendo el resto de administraciones insulares. En este sentido, Melchior basa su argumento en que el Tribunal Constitucional ha dictado que dichas competencias corresponden a la administración responsable de los espacios protegidos. "No dice que sea a las comunidades autónomas, sino a quien ya tenga la gestión, y en el caso de Canarias son los cabildos". De ahí que esté dispuesto a acudir a este mismo tribunal si prospera el anteproyecto de ley. Bermúdez también insiste en que "técnicamente no existe ninguna singularidad en los parques que los diferencie del resto de espacios protegidos que ya gestionamos", apuntando a que "la única solución lógica, tanto desde el punto de vista jurídico como organizativo, es que los cabildos asuman la gestión de los parques para que los integren en sus sistemas de gestión de espacios ya establecidos".