DORY MERINO, Tenerife
Diego P.V., el joven de 24 años falsamente acusado del maltrato y de la muerte de Aitana, la niña de tres años hija de su compañera, ingresó en la tarde de ayer en Urgencias de Hospitén del Sur de Tenerife para recibir tratamiento psiquiátrico "porque la tortura a la que ha estado sometido durante la pasada semana le ha supuesto un desgaste físico y moral, lo ha desequilibrado totalmente", tal y como manifestó ayer su abogado, Plácido Peña.
Los padres de Diego P.V., que llegaron desde Madrid nada más conocer la tremenda noticia de la detención de su hijo, se mostraban ayer confusos y aturdidos.
Fruto del calvario que ha sufrido este joven madrileño, en la tarde de ayer ingresaba por urgencias, casi en la misma hora en la que el cadáver de la pequeña llegaba al municipio madrileño de Parla, en compañía con su madre. Hoy se prevé que se celebre el entierro en esa localidad.
La pasada semana marcó la vida de varias personas. La pequeña Aitana falleció como consecuencia de "negligencias médicas imperdonables", según el abogado, destrozando a sus padres y también a la familia de Diego, el compañero de su madre, "que quería a la niña como si fuera su hija".
Unido a esta tragedia, el joven madrileño fue detenido como el presunto asesino de la niña.
En libertad sin cargos
Sin embargo, el juez lo dejó en libertad sin cargos el pasado viernes, después de haber pasado tres días en los calabozos de Playa de Las Américas, donde, según relató Diego, "sufrió un tremendo desgaste físico y psicológico" que, junto al dolor por el fallecimiento de la pequeña, "ha degenerado en el desequilibrio que presenta", dijo el abogado.
Diego P.V., natural de Madrid, al igual que su pareja, con la que desde hacía unos meses compartía vivienda en el sur de Tenerife, se enteró de que el análisis médico realizado en el Hospital Universitario de la Candelaria a la niña descartaba que la menor hubiese sufrido abusos sexuales.
También ese viernes el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 7 de Arona, Nelson Díaz Frías, decidió prorrogar la detención del joven, debido a que se realizaban nuevas diligencias.
Al día siguiente, sábado, el magistrado lo puso en libertad sin cargos, y en el auto señalaba que la decisión se debía a que la muerte de la niña se pudo producir, según los informes forenses, por un golpe que se causó en una caída accidental ocurrida cinco o seis días antes de su fallecimiento.
En el auto judicial se indica que la muerte de Aitana, según los informes forenses, se debió a un golpe que recibió el 21 de noviembre al caerse de uno de los elementos de juego de un parque infantil de la urbanización en la que residía, en Costa del Silencio.
Ese mismo día, el compañero sentimental de la madre la llevó a urgencias, pero en ese momento sólo le apreció un traumatismo nasal.
El médico que atendió a la menor no detectó la gravedad de la lesión, un traumatismo craneoencefálico que le provocó un edema difuso.
El auto judicial precisa que algunas personas, entre ellas la madre de la niña y su maestra, ratifican la declaración de Diego P.V., quien manifestó que el golpe que presentaba la niña se produjo al caer de un columpio.
Los informes forenses indican que las lesiones que presentaba el cadáver de la niña "son enteramente compatibles con haberse producido por una caída presumiblemente accidental, de una antigüedad aproximada de unos cinco o seis días".
Marcas en la espalda
En cuanto a las supuestas quemaduras, en el auto se indica que las lesiones no tienen características similares a unas quemaduras y su origen se le atribuye, entre otras causas, a un cuadro alérgico.
Tal y como ha podido saber este periódico, las señales que presentaba la niña en la espalda se fueron incrementando durante los días que estuvo hospitalizada en La Candelaria, como pudieron comprobar los forenses cuando estudiaron su cuerpo, por lo que se deduce que proceden de un cuadro alérgico y se extendieron al estar durante varios días acostada.
Respecto a las lesiones externas e internas que tiene el cuerpo de la menor, el informe médico forense indica que son totalmente compatibles con maniobras repetidas de reanimación", y en cuanto al desgarro del meso intestinal, señala que no se puede descartar que se haya producido durante la manipulación quirúrgica del intestino. Además, descarta que la niña sufriera agresiones sexuales.
El juez Nelson Díaz Frías estaba ayer pendiente de recibir el último informe realizado por el Instituto de Medicina Legal de Santa Cruz de Tenerife, precisamente el que hace referencia a estas marcas que aparecían en la espalda de Aitana y que no supieron explicar bien los médicos de La Candelaria.
Incluso, alguno de los facultativos que recibieron a la niña en este hospital pensaban que procedían de haber arrastrado a la pequeña por alguna superficie.
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