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D. BARBUZANO, La Laguna
"No vendimos las piedras porque no fue posible", afirmó José López, de la tasca El Obispado, ante el numeroso público (unas 100.000 personas) que desbordó La Laguna el pasado sábado, con motivo de la Noche en Blanco.
Este periódico visitó ayer la mayoría de los negocios, y llegó a la conclusión de que los bares, restaurantes y tascas fueron los protagonistas de la Noche en Blanco. Fue tanto lo que vendieron que a algunos se les acabaron las existencias y tuvieron que cerrar. El público se desplazó a bares de las afueras, como en la zona de San Benito o camino del Tornero, y muchos tuvieron que decidir ir a comer a otros lugares de la Isla, porque en los centros gastronómicos de La Laguna se formaron grandes colas.
Los almacenes de ropa destacaron que también vendieron, pero no tanto como los bares, pero valoraron la actividad y dijeron que sabían de antemano que los comercios de tejidos y complementos no iban a tener gran éxito. Pero los propietarios están felices porque saben que fue la mejor publicidad, y gratuita, para que mucha gente conociera los comercios, señalando que la rentabilidad la tendrán en Navidad.
La mejor publicidad
El presidente de la Asociación de Profesionales de la Pequeña y Mediana Empresa de La Laguna (Alapyme), Víctor Núñez, dijo a EL DÍA que "la experiencia ha valido la pena y ha sido muy positiva. La presencia de tanta gente ha sido un acontecimiento publicitario apoteósico. Unos más y otros menos, pero todos vendimos. Esto ha sido el mejor impulsor de la campaña de Navidad. Ahora la gente que nos visitó valorará lo que vio y en Navidad estoy seguro de que nos será rentable. La gente compró, hizo reservas y tomó nota".
El sector del taxi tuvo la mejor noche de la vida con 312 unidades que estuvieron operativas toda la noche y sin parar. El taxista Antonio Ferreira manifestó que "empecé a las tres de la tarde y estuve trabajando con el vehículo durante 15 horas y quedamos desbordados a recoger pasaje". Dijo que la gente vino de diferentes puntos de la Isla, pues llevó a un matrimonio a Los Abrigos, y compañeros suyos a otros puntos como Güímar, Candelaria o Puerto de la Cruz.
La dulcería La Princesa se quedó sin dulces y tuvo que cerrar a la una de la mañana. En tan sólo cuatro horas despachó más de 2.000 dulces. En general vendió el 25% más que uno de los días mayores de venta durante el año.
La tienda Básico, la perfumería Praca o Beyrouth vendieron, pero a años luz de los bares, como dijeron sus representantes.
La pequeña tienda Sueños cerró a las 2:30 horas y vendió el doble, pero el protagonista fue un pequeño negocio de La Concepción que vendió más de 5.000 perritos calientes, con grandes colas en su exterior.
La actividad sirvió para que miles de personas vieran el gran centro comercial abierto que es La Laguna y que conocieran sus edificios históricos. También para que muchos oyeran todo tipo de actividades musicales, como la de la Tuna de Distrito, con la actuación de la que participó en la película "Acompáñame" con Rocío Dúrcal, y comieran en unas tascas que no pudieron atender a todos. Y es que en La Laguna hay mucho que ver, oír y saborear durante todo el año.
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