EFE, Barcelona
Fin de calvario para Gabriel Milito, ya que el defensa argentino del Barcelona recibió ayer el alta médica después de un año, siete meses y un día lesionado, tras ser operado en mayo de 2008 de ambas rodillas por la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha que sufrió ante el Manchester United el 29 de abril de 2008. Desde entonces, Milito ha pasado 581 días sin poder jugar al fútbol. Operado nuevamente el junio de 2009, al practicársele una artroscopia en la rodilla derecha, Milito alternó su recuperación entre España y Argentina. Su recuperación ha estado supervisada por los médicos del club azulgrana, pero también por los doctores de la selección argentina y por Ramón Cugat, el encargado de practicarle las operaciones.
Por otra parte, al internacional marfileño Touré Yayá parece no gustarle que el técnico del Barcelona, Josep Guardiola, le incluya en las rotaciones y ha expresado su malestar por considerar que esta temporada no esta gozando de suficientes minutos de juego. En una entrevista a la revista France Football, deje entrever que incluso se plantearía abandonar la disciplina azulgrana si su situación no cambia, pese a que el pasado verano firmó la ampliación de su contrato hasta 2012. "Me falta tiempo de juego y no tengo 30 años. Aún soy joven", insiste Touré Yayá, quien concluye que cuando se renueva a un jugador "no es para tenerlo en el banquillo".
Finalmente, el defensa mexicano del Barcelona Rafa Márquez firmó ayer su renovación por dos temporadas más, hasta el 30 de junio de 2012, con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros. Aseguró que "nunca" vio en peligro su continuidad pese a que las negociaciones se prolongaron.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD