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JORGE DÁVILA, S/C de Tfe.
Nació en Gran Canaria, en su carga genética predominan las influencias palmeras y lanzaroteñas y de niño residió durante más de nueve años en Tenerife. Jorge Aldana es el primer coreógrafo extranjero que se hace con un hueco en la industria de Bollywood, el contrapunto asiático a la gran potencia mundial del séptimo arte. "La India es más que la realidad que se refleja en la película Slumdog Millionaire. Allí, hay mucho más que pobreza y esas malas condiciones de vida que se ven en los documentales", comenta un coreógrafo que ha trabajado al lado de estrellas universales como Kylie Minogue, Prince, Madonna, Gloria Estefan o Leonardo DiCaprio. "Son de carne y hueso", desvela con una sonrisa. "La gente los sitúa en otra dimensión, pero son personas que tienen sus virtudes y defectos. Algunos, por ejemplo, se ponen en contacto con coreógrafos porque no tienen ritmo (se ríe) y lo necesitan para un rodaje".
Aldana (1974) cambió en 2005 el frío y la niebla londinenses por el calor sofocante de Bombay; la elegancia del London Ballet por el desorden que siempre preside un rodaje de Bollywood; el rigor británico por los contrates que existen en la sociedad hindú. "Fue un amigo el que me contó que Sarah Khan (un mito de las coreografías indias) estaba buscando bailarines para una película. Me gusta coleccionar lugares donde poder bailar (ha trabajado en más de 12 países) y me llamó la atención participar en una producción de Bollywood. Estar en un escenario acompañado por más de cuatrocientos bailarines es una experiencia única", dijo.
El "desorden" perfecto
Adorna casi todas sus frases con una sonrisa contagiosa que transmite ilusión por el trabajo que realiza. "No soy una persona demasiado mística, pero Bombay es una ciudad que te cambia la vida o por lo menos aligera tu cabeza (sonríe). Allí me recargo de una energía que siempre acabo perdiendo en otro lugar, es decir, es una ciudad que te pide que vuelvas a ella".
Aldana fue uno de los 120 bailarines "reclutados" para la película de Khan. "Participé en el rodaje y volví a Londres. Luego, días después, Sarah contactó conmigo para explicarme que quería que trabajara a su lado", recuerda Jorge en relación a cómo fue su desembarco en la India. "Ser aceptado en una casta es algo muy difícil, pero en el momento en el que estás dentro de una de ellas todo resulta un poco más fácil", reconoce un bailarín que, además de Khan, ya se codea con el matrimonio artístico formado por Abhishek Bachan y Aishwarya Rai. "Ella es una de las mujeres más bellas del mundo; un icono para una industria cinematográfica en la que él tiene un gran peso específico. Estar cerca de su círculo es bueno para mí, aunque muchos no entendieron al principio que un extranjero pudiera ser el responsable de las coreografías de las películas más taquilleras del cine hindú", describe Aldana.
Si hay una cosa que saca de quicio al creador canario es el desorden con el que se afrontan las primeras sesiones de trabajo de una producción hindú. "Cuando tienes a más de 400 bailarines dentro de un plano sabes que es imposible que todos estén bien coordinados. Uno intenta que esos desajustes no aparezcan, pero es difícil porque dejas a un bailarín en un sitio y te vas a hablar con otro y, luego, al regresar a decirle algo al primero éste ya no está. Es un follón, pero al final todo sale bien. A ellos no les gusta que estés continuamente corrigiendo sus movimientos porque su concepto del baile es otro. Ser riguroso (o incluso germánico) no da buenos resultados, pero asimilan bien las ideas y, sobre todo, son felices bailando", aclara.
Otros proyectos
En los planes de Jorge Aldana no está dejar de crear en Bollywood. "No sería demasiado inteligente si lo dejo ahora, pero sí que hay posibilidades de hacer algo en Canarias", adelantó en su última visita al Archipiélago. "Si por mi fuera pondría a bailar a toda Canarias y, por ahí van los tiros, pero por ahora no puedo adelantar nada".
Por sus comienzos en distintas salas tinerfeñas y, sobre todo, por la leyenda que dice que nadie es profeta en su tierra, Jorge Aldana sigue teniendo algunas reservas en torno al éxito de los canarios en casa. "Yo nunca lo he intentado en serio, pero supongo que las cosas no han mejorado mucho. Ahora me estoy moviendo para que salga el proyecto que tengo entre manos, pero no es fácil cambiar comportamientos que hasta hace poco se consideraban por lo menos extraños. En este sentido, sí que me da rabia que haya gente haciendo las cosas bien en Canarias y que su trabajo no se vea recompensado", criticó un coreógrafo que continúa rodando con los mejores directores de cine de Bollywood.
"Ellos (los directores) llevan el peso de la historia y el coreógrafo es el director de escena o una especie de segundo director cuya responsabilidad es poner a bailar a un montón de personas", señala.
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