SALVO fuerza mayor que lo impida, y la recesión parece que de momento no lo es, diciembre, que hoy emprende la ruta con el revolútum de las ventas a toda prisa y corriendo, a más de uno lo va a dejar con los bolsillos fondados, o raídos como el hábito de los ermitaños y santones de la India. Pues bien, mientras la Navidad avanza a ciento por hora, ZP nos ha dejado boquiabiertos con la buena nueva del Plan para la economía sostenible. ¡Que Dios nos coja confesados! Mejor se vaya a tomar viento y se olvide de la tenaza del equipo de Rajoy; dale que te pego con la crisis, el Estatuto catalán, o los tejemanejes con los piratas somalíes, y/o con la "niña" del Gabinete, la ¿señorita? Aído", resuelta con sacar del horno el pastel de la Ley del Aborto. Dicho sea de paso, con el matiz final de "encontrar un punto de equilibrio". ¡Me imagino que no será el punto erógeno de la cuestión (¿?), ¡digo!
Naturalmente, de los sociatas no podemos esperar nada bueno. A menos nacimientos, menos problemas con las masas (en China y en la India no estaría mal visto). Es duro explicarlo así, sin quitar plomo al asunto, pero uno no puede manejar con gracia una ley que condena a muerte a seres indefensos. O díganme si es lo mismo mantener subsidiados a 3.808.353 parados, en el caso de dar por válidos los datos facilitados por el antiguo INEM, que cargar con la responsabilidad de 4.123.300 desocupados reconocidos por la EPA. Porque está claro que el país está en la cuerda floja, y que el desprestigio del Gobierno aumenta sin tregua ni cuartel. Incluso las Fuerzas Armadas han tenido que tragar huesos duros de digerir con esto de obedecer las decisiones absurdas del Gobierno. Pero el Ejército español ni se rinde ni flaquea. ¡Es disciplinado y sabe que su deber es acatar el orden constitucional!
Aunque el panorama no sea del agrado de la mayoría, por ahora es lo que hay, no vale la pena insistir para convencer a los demás de que no todo lo que reluce es oro. Ni todo el monte es orégano. Sabemos que la carrera que lleva ZP es un fastidio, o una tragedia para el socialismo contemporáneo, y por tanto habrá que esperar a que los electores decidan zanjar el problema. Ahora bien, esto es (con perdón) una mierda. Nada que ver con las formas arbitradas por Felipe González; a pesar de las barbaridades que casi ahogan al PSOE a poco de entrar en confianza. Pero con ZP vamos al abismo. "El mayor de los vicios es la ligereza", decía Oscar Wilde a su mejor amigo. Y Zapatero es un peso pluma de contenidos sin sentido. Y "el que no te conozca que te compre", le dijo el dueño del burro al gitano que se lo ofertó después de habérselo mangado del cobertizo. El PSOE, señores lectores, no se merece a un personaje con menos luces que la babosa gigante que navega entre Las Palmas y el Caribe.
Bueno, como entramos de lleno en la conmemoración del nacimiento del Niño Dios, el Mesías, patente en el cartón piedra de los belenes, luces y adornos de las calles, plazas, escaparates y balcones de las viviendas y espacios monumentales; hagámoslo de buena fe. ¡Ya verán cómo esto se anima! Con las luminarias instaladas a lo largo y ancho de los pueblos, la flores de pascua disponibles para embellecer los jardines (en caso de que no desaparezcan antes de lo previsto); los Reyes Magos compitiendo con el señor de los renos que viene de Laponia, zona fría de Europa del Norte, etc., etc. ¡Hasta la crisis desaparece ante los regocijos a pie de los escaparates y a pedir de boca! Y no le den más vueltas ni se estrujen el cerebro, porque ahora toca ir de compras y de convite; e incluso el ambiente se presta a pasar las tardes/noches con los amigos y conocidos, o leales (si es que aún queda alguno en formol), charlando y, al mismo tiempo, degustando los caldos de la cosecha: el listán negro, que confiere a los vinos riqueza en aromas primarios; la negramoll, que produce vinos secos, ligeros, suaves y redondos, y el listán blanco, vinos muy aromáticos y suaves en boca, listos para degustar en los atardeceres de estos días de penumbra. Por cierto, y no es porque el vino y la luz disientan, pero en el Puerto de la Luz y de Las Palmas no va a tardar en arribar la babosa que emite luz gratis al trenecito de la envidia. ¡Tremenda babosería!
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