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DORY MERINO, Tenerife
Plácido Alonso Peña, abogado de D.P.V., anunció ayer que la familia de su defendido no descarta querellarse contra los médicos que atendieron a la pequeña Aitana.
Las querellas anunciadas por el letrado podrían ir contra el médico que atendió a la menor el pasado sábado 21 de noviembre, cuando D.P.V. y la madre de la niña la llevaron a un centro de salud de El Fraile tras una caída de un columpio en un parque infantil.
Según el informe forense, la lesión sufrida en esta caída sería la causa que, al no haberse apreciado suficientemente su gravedad a tiempo, habría provocado la muerte de la niña en el Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria (Hunsc) tras una cuarta parada cardiorrespiratoria.
El letrado añadió que tampoco descarta querellarse contra el médico de guardia que el 25 de noviembre atendió a la menor en el centro hospitalario de El Mojón.
Asimismo, las querellas podrían extenderse a los agentes policiales, por "considerar que había indicios", sin asegurarse, por ejemplo, contrastando con un forense.
La situación que vivió la pasada semana el joven madrileño D.P.V., de 24 años, se puede definir como "un infierno". Ayer fue su primer día completo en libertad, pero se encontraba en paradero desconocido y con vigilancia, después de pasar tres días en los calabozos porque el diagnóstico equivocado y devastador del médico de guardia de El Mojón (Arona) hizo que este joven fuera "condenado" públicamente como asesino de la pequeña Aitana, que realmente falleció como consecuencia de una caída casual en un parque de Residencial Atlántida, en Costa del Silencio, según ha confirmado el juez, en base a la autopsia realizada a la menor.
Este joven llevó el pasado martes a la pequeña Aitana al centro de salud de El Mojón, "después de que estuviera toda la tarde vomitando", y salió de allí esposado, a las 22:35 horas, tal y como señala el atestado de la Guardia Civil al que ha tenido acceso EL DÍA, porque, de acuerdo a las declaraciones del doctor, la Policía decidió activar el protocolo para las víctimas de maltrato y D.P.V. fue detenido como presunto autor de lesiones y agresión sexual.
Lo curioso es que, tal y como consta en el atestado policial, cuando los agentes preguntan a D.P.V. por las observaciones que había realizado el médico sobre las lesiones de la pequeña, "manifiesta que la niña lleva todo el día vomitando y días atrás, la pequeña se había quemado en la espalda mientras se duchaba. Que los morados de la cara son de una caída en el parque infantil y responde que no sabe nada de las lesiones vaginales y anales, a lo que dice a continuación que él no ha violado nunca a nadie". Asimismo, el atestado precisa que la Policía Local procede a su cacheo, "mientras D.P.V. está tranquilo y no muestra en ningún momento descontento, ni realiza pregunta alguna por el motivo de tal acción", señala el documento.
Sin embargo, la Policía Local, "considerando que existen indicios para pensar en la existencia de un supuesto delito de lesiones y otro contra la libertad sexual, procede a las 22:35 horas del día 24 de noviembre de 2009 a la detención del compañero sentimental de la madre de la menor".
Los familiares del joven madrileño pusieron de manifiesto su dolor por la conmoción que ha supuesto esta cadena de fallos, que tienen su origen en una negligencia médica, por el mal diagnóstico realizado y que han causado un daño irreparable en D. P. V., que ahora se encuentra "destrozado".
Al daño psicológico que sufrió por haber soportado una detención injusta, junto a una cadena de calumnias sobre su persona, se une el fallecimiento de Aitana, "a la que quería como una hija", a pesar de llevar apenas medio año conviviendo con ella.
El cadáver, a Madrid
La madre de la pequeña Aitana viaja hoy a Madrid con el cadáver de su hija, para ser enterrada en el municipio madrileño de Parla.
La niña falleció en el Hunsc el pasado jueves. La autopsia determinó que nunca existieron las salvajes lesiones que diagnosticó el médico de guardia de El Mojón y aclaró que la causa del fallecimiento fue la caída que sufrió en el parque infantil, que le provocó daños cerebrales. Si el primer médico que atendió a la pequeña le hubiera realizado alguna prueba más, se podría haber evitado el fatal desenlace.
A lo que se une el diagnóstico del segundo médico al que acudió D. P. V., que ha sido denominado por el abogado del joven madrileño como "una negligencia médica imperdonable".
La madre de Aitana tampoco encuentra consuelo. Su niña de tres añitos ha muerto y ella también ha sido acusada de "cómplice" de malos tratos.
Ella declaró que todo lo que estaba pasando debía de ser un error. Defendió desde el primer momento a D. P. V., su pareja, pero nadie la tomó en cuenta.
Tuvo que ser hospitalizada en el Hunsc después de sufrir un ataque de ansiedad.
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