Las nuevas oficinas descentralizadas del Cabildo no dejan de ser una solución de urgencia al necesario desalojo del edificio anexo al Palacio insular, que deberá ser derruido interiormente por su mal estado de conservación. Sin embargo, las instalaciones son consideradas como modélicas, diáfanas y espaciosas, contando, incluso, con aulas de formación, zona médica y centro de atención al ciudadano. El proyecto de rehabilitación del Cabildo no será factible a corto plazo, por lo que no se sabe a ciencia cierta hasta cuándo será éste el lugar de trabajo de 210 funcionarios.