A don Miguel Concepción
Cuando el señor Concepción entró a presidir el C.D. Tenerife nos alegramos muchos aficionados, ya que se terminaba el inepto mandato del señor Ascanio. Se logró el ascenso y quedamos satisfechos con lo realizado hasta ese momento por el señor Concepción.
Pero en Primera División las cosas cambian, ya que parece que el actual mandatario no es el mismo, pues ha estado realizando acciones mal vistas por los aficionados de nuestro equipo. Me explico:
1º) Todos sabíamos que para esta temporada se necesitaban al menos tres jugadores: un central, un centrocampista de ayuda para Ricardo y un delantero para acompañar a Nino, pero ninguno de estos se trajo. Dijo el presi que lo prioritario es pagar la deuda y después traer los jugadores. ¿Dice esto siendo empresario? Primero se traen los jugadores necesarios, pues con los buenos resultados habría grandes entradas en el estadio y con lo recaudado se iría pagando la deuda; creo que sería lo normal.
2º) Tengo entendido que quiere eliminar miembros del actual consejo de administración para quedarse solamente junto a cuatro o cinco de sus adláteres; ¿para qué hace esto? Pues para mandar usted y hacer lo que desee con el sí de sus amigos, un verdadero demócrata.
3º) Don Javier Pérez (q.e.p.d.) luchó mucho para que el equipo fuese de todos y que los accionistas minoritarios pudiesen participar en los acuerdos tomados referidos al equipo. Pues bien, usted, en la asamblea a realizar en el próximo mes de diciembre, se carga todo lo realizado por don Javier y va a proponer que de las actuales ocho acciones se pase a ciento quince para poder asistir a dichos actos durante el próximo año. De nuevo un verdadero demócrata, pues así usted y los suyos pasarán a ser dueños del equipo y nosotros, los accionistas minoritarios, no pintamos nada. Vivir para ver.
Creo que los aficionados debemos hacerle ver a este señor que no estamos de acuerdo con su forma de proceder y que deseamos que el equipo continúe siendo de todos y no de uno o de unos pocos.
Pepe A.
(Accionista minoritario)
¿Los muertos pagan impuestos?
Mi nombre es Zenobia Antonia, criada en Tenerife y nacida en La Palma, soy viuda desde hace más de una década. A mis 85 años, mi marido y yo siempre hemos cumplido con el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Hoy por hoy, recibo una paga por una vida de trabajo y colaboración. Lo sorprendente de todo esto, es que me han intentado cobrar dos veces la misma contribución por una casa que no poseo, y para más engaño viene al nombre de mi difunto marido Virgilio. Gracias a que he podido criar a mis hijos, los he tenido siempre a mi lado para ser mis ojos. Soy casi invidente. Ahora bien, ¿cuántas personas en estado similar o igual que yo no pueden tener a sus hijos a su lado para ser sus ojos y sus manos?
Pasamos una gran parte de nuestra vida dando información de lo que hacemos y lo que tenemos, para así crear puestos de trabajo y llevar un control económico. Al final, pienso que ni una cosa ni la otra. Los funcionarios no funcionan, a los vivos nos intentan cobrar dos veces en nombre de los muertos por una propiedad que no poseemos. Y encima creen que con mi pensión puedo llegar a pagar sus errores.
Ahora recuerdo que mi marido decía: hay cosas de la vida que se pagan después de muerto. Nunca sabré si se refería al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
Zenobia Antonia
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