Para que el servicio de cercanías sea factible, la condición fundamental es que no retrase los tiempos previstos para la totalidad del trazado del tren del Sur. Por ello, se plantea un sistema con doble servicio o explotación doble: uno en el que el ferrocarril se detendrá sólo en las siete paradas iniciales y otro en el que parará en todas ellas, incluyendo las de cercanías. El servicio de cercanías se propone como un sistema de transporte de pasajeros de corta distancia que preste servicios entre el centro de una ciudad y las afueras y ciudades dormitorio con un gran número de personas que viajen a diario. Los trenes irán a velocidades de entre 50 y 200 kilómetros por hora. Los trenes operarán según un horario, algunos sólo en las denominadas horas pico, en lugar de en intervalos fijos, ya que sirven a zonas con menor densidad de población y compartirán las vías con los servicios interurbanos y con los de mercancías si se decide dar este servicio.