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D. BARBUZANO, La Laguna
Después de estar introducidos en la gran movida de El Cuadrilátero desde la medianoche del viernes hasta las 5:30 horas, la conclusión es que el amor tiende a desaparecer en los jóvenes, pero no porque no lo persigan, sino porque unos lo quieren y no lo encuentran y otros lo tienen y lo pierden. La consecuencia, un estado de depresión que lleva a los jóvenes a refugiarse en esta citada zona de marcha para buscar una felicidad que los aleje de los problemas sufridos o les aporte el placer del sexo.
Sandra, con 31 años, afirmó que buscaba el amor, pero que "está en periodo de extinción igual que los hombres. Dos relaciones de 9 y 5 años, y lleva sola un año, según ella, "porque los chicos tienen miedo al compromiso y sólo buscan una noche de sexo".
La conversación tiene lugar dentro de un bar. La música del grupo que actúa impide oír bien a la chica, pero ella se acerca y te dice al oído: "Me gustaría encontrar aquí a una persona que me quiera y que me sea fiel".
En la calle, la situación es diferente, y ocurre lo que dijo Beatriz, estudiante de 18 años, de que el joven está inmerso en el anonimato y en el gregarismo, se siente aceptado, seguro y normal. En el ambiente de la noche se encuentra rodeado de gente que está como él. No es controlado y, por lo tanto, se siente libre.
El Cuadrilátero, como lo define la mayoría de los jóvenes, "es para descargar la tensión acumulada durante la semana, divertirte, beber, tomar drogas y hacer el amor". A lo último, según manifestó Santiago, de 19 años, "venimos todos, tanto los hombres como las mujeres. Y no quiero enamorarme porque es un pastel, requiere dedicación y me agobia la situación. No creo en el amor, y después de tener sexo las chicas me dicen de repetir, de lo que huyo porque significa compromiso".
Buscando amor.- Tanto chicos como chicas afirmaron que "de este lugar es difícil que salga una historia de amor estable. Si quiero tener una novia, este no es el lugar adecuado".
Es la 1:30 horas. De nuevo entramos en un bar. En la mesa del fondo están sentadas cuatro chicas con las siguientes edades: Esther (29), Mónica (34), Sandra (32) y Mariana (30). Estaban solas y tomaban una copa después de haber cenado.
Las cuatro fueron muy críticas con la situación actual: "La teoría del chico que te dice que primero quiere sexo para ver si te ama es falsa. El amor es importante pero si te va mal en el sexo no hay futuro. Las mujeres dominamos porque el chico no consigue hacer el amor si nosotras no queremos. No sólo los chicos van por un rollito, también las chicas. El hombre presume mucho cuando se acuesta contigo, pero la mujer es más reservada. El secreto para aguantar juntos está en ceder una vez tú y otra él. Hay que tener confianza y ser sinceros y dejar a tu pareja en libertad, que si te quiere, vuelve".
En el bar anexo, Jorge, de 33 años, afirmó que "el amor se mantiene si las dos partes quieren. En mi caso salgo con la idea de divertirme y si surge algo, mucho mejor. No nos comprometemos y en mi caso tiendo a compartir, pero no a a casarme".
Los padres se preocupan.- Son las 2:37 horas. Encontramos de nuevo a la citada Beatriz de 18 años, la de la bonita sonrisa. Después de verificar que en verdad habla con un periodista, porque dijo que la vida la ha hecho desconfiada, se hace amiga y afirma que "me vengo a divertir porque la vida universitaria sólo se vive una vez en la vida. Mis padres se preocupan y me llaman por teléfono y me dan normas".
En busca de la movida.- Beatriz nos acompaña hacia el centro de la gran movida en plena calle. Se despide, pero la vemos durante toda la noche pasar por nuestro lado.
Son las 3:12 horas. Nos acercamos a Melisa y Dayanara, de 19 años. La primera afirma que "vengo aquí a olvidarme de que me va mal en la carrera y en el amor, fruto de lo cual caí en una depresión. El alcohol me hace evadirme y olvidarme de los problemas. Ahora prefiero divertirme y tengo aventuras, es decir me voy con un chico a "chucar" (hacer el amor), y si no me masturbo que te da menos problemas". Dijo que tanto los chicos como las chicas están en la actualidad muy "ardientes" y que le encanta "cogerse el pase", que viene a significar beber hasta que no te enteras de nada.
A Dayanara la dejó su novio y hace dos meses que vive en La Laguna, huyendo de Las Palmas donde está su ex amor. Dice que prefiere estar aquí para hacerse dura porque si vuelve a su Isla y le dice el chico que vuelva, cedería porque es muy débil.
"Los hombres jóvenes son muy locos", dijo su amiga, Melisa, "y no te valoran hasta que se ven solos y se dan cuenta de la falta que les haces.
Sexo sin amor.- Todas las chicas y chicos que dijeron que se acuestan una noche, afirmaron que nunca pronuncian en la relación las palabras "te quiero" o "te amo".
Son las 3:30 horas. Nos paramos con Laura de 21 años, quien dice que "tengo ganas de tener una relación con un chico que te quiera todos los días y no sólo una vez a la semana. El amor existe pero hay que comprometerse".
Laura afirmó que "la técnica la hemos cambiado. Ahora, no aparece el amor y luego el sexo. Tenemos que hacer el amor la primera noche para ver si el chico que te gusta se enamora de ti, pero nunca se suele quedar. Ni siquiera cuando haces el amor, el chico es romántico y disfruta de tu cuerpo, sino va directo a la penetración".
La gran pelea.- Son las 5:00 horas. Los bares han cerrado, pero en la calle siguen los jóvenes. Una chica dijo que suele tener relaciones sexuales por una noche y que es muy buena con sus amantes, a quienes le prepara al irse por la mañana un cola cao.
La Policía ya se había ido a las 4:30 horas diciendo que no había habido ninguna novedad. Pero a las 5:15 horas surge la gran pelea. Un bando de chicos está bajo los efectos del alcohol y la droga y otro no ha bebido. En éste último se encuentra Lucía, rubia, de ojos verdes y de 18 años. Al faltarle el respeto a sus amigos los que habían consumido drogas, se quita los zapatos y se enfrentan los dos bandos, dando patadas y puñetazos. Estaba muy nerviosa. Separamos a ambos bandos y calmamos a Lucía, quien lo agradeció.
El bando de los agresivos se quedó preparando porros. La chica de 18 años que está con ellos nos dice: "Venga mañana, que yo le busco una chica de 30 años".
Y es que en las fiestas del Cuadrilátero no se puede predecir lo que va a ocurrir. Sólo te ofrece un mundo de falsas ilusiones y amores y la oportunidad de vivir la noche con el objetivo de transformarte en lo que quisieras ser o hacer.
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