DESDE hace mucho tiempo, el programa 59 segundos, mal émulo de ese otro que se emite desde Madrid, puesto en antena por La 2 de TVE-C, se ha convertido en un semillero de críticas a este periódico y a algunos de sus profesionales y columnistas y, cómo no, a su editor y director.
Son los criticones generalmente mindundis de la política y de la información, incapaces de respetar -no hace falta compartirla- una línea editorial limpia y al servicio de Canarias y de sus habitantes. Porque un periódico puede estar equivocado, pero no puede estar siempre equivocado. Y, además, nosotros estamos convencidos de que Canarias es una nación, con muchos más motivos históricos que el País Vasco y Cataluña, y no debe parecer mal que luchemos por ella, por su reconocimiento, por la descolonización de España y porque un día, no lejano, seamos dueños de nuestros destinos. ¿Por qué les molesta tanto?
Pues ese programa, 59 segundos, se convierte normalmente en una apología del PSOE, con periodistas del PSOE en tantas ocasiones y dejando en minoría a honestos profesionales que no se pliegan a los designios socialistas. Da pena ver, nos referimos al último programa emitido, a personajillos como Santiago Pérez utilizando un lenguaje rancio de izquierda antigua, unos giros pasados de moda, repetidos e inconexos. Algunos invitados dan pena, pero ciertos periodistas vendidos a la izquierda con armas y bagajes lo que transmiten es sentimiento.
Es lo mismo que cuando pones algunos programas de las cadenas oficiales o de otras cuyas empresas se han visto beneficiadas por las concesiones socialistas. Invitan a periodistas claramente abandados a la izquierda: Sopena, Calleja, María Antonia Iglesias y toda esa cuerda sectaria que parecen pajes de Zapatero en vez de profesionales de los medios de comunicación. Y además son muy antipáticos.
Pues TVEC se podría ahorrar esos 59 segundos de tortura a los televidentes canarios, que lo que quieren escuchar son opiniones imparciales y no a unos señores metiéndose con otros porque no les gusta lo que dicen. Váyanse por ahí. Como si fueran los dueños y señores del pensamiento único. Como si un periódico como el nuestro -el más leído de Canarias, no lo olviden- no pudiera exponer sus ideas con la libertad que le da su trayectoria y sus posibles.
España se está crispando cada día más y, como reflejo, Canarias. Estos programas, tal y como están concebidos, no ayudan nada a las islas, no aportan absolutamente nada. Una serie de señores exponen sus opiniones, pero siempre la mayoría está de parte de los socialistas. Así que no hay manera de entenderse porque parecen soldados de fortuna del señor Zapatero y de su mariachi desafinado. Por eso la audiencia es un desastre y los periodistas escogidos -con sus honrosas excepciones-, resultan patéticos.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD