JORNADA, S/C de Tenerife
Dani Kome regresó de Camerún con la única satisfacción de haber presenciado la clasificación de su selección para la fase final del Mundial 2010. Si al hecho de no participar en el decisivo partido ante Marruecos, que se celebró el pasado sábado -fue uno de los seis descartados por Paul Le Guen-, el interior del Tenerife le une las molestias que sufre en los músculos laterales peroneos de la pierna derecha, con contusión incluida, el balance que puede hacer de los nueve días que ha estado fuera de la Isla resulta más bien negativo.
El camerunés se reencontró ayer con el vestuario blanquiazul, pero no pudo participar del entrenamiento precisamente por la dolencia física que sufre. Kome apenas pisó el césped durante unos minutos para completar un par de vueltas de carrera continua. El resto de la jornada de trabajo la realizó en el gimnasio. Amén de que recibió los pertinentes cuidados fisioterapéuticos con los que se trata de recuperarlo para el partido del sábado ante el Sevilla. Juanjo Valencia, el jefe de los servicios médicos del club, indicó ayer en su parte diario que espera a conocer cómo evoluciona para determinar si le puede dar el alta para que participe en el partido. Por lo pronto se le ha colgado el cartel de duda.
Una situación complicada
No es la primera vez que el Tenerife sale perjudicado después de que Dani acuda a una llamada de su selección. Aunque lo más curioso del caso es que pese a no haberse perdido ni una concentración desde octubre del pasado año ha pasado de ser titular a no entrar en las convocatorias. De hecho, en las cuatro últimas citas oficiales del combinado camerunés, apenas ha jugado tres minutos. Precisamente desde la llegada de Paul Le Guen al banquillo, pues anteriormente con Otto Pfister y Thomas Nkono (se sentó en el banquillo en el Camerún-Marruecos que acabó con empate a cero en junio) jugaba asiduamente.
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