EL TABACO importado por una banda de contrabandistas desmantelada por la Guardia Civil contenía excrementos de conejo, además de las sustancias tóxicas habituales. Éste fue uno de los datos más sorprendentes revelados por el subdelegado del Gobierno, D. José Antonio Batista, y el teniente coronel jefe de la Comandancia, D. Ricardo Arranz, durante la presentación de la "operación Chéster".
La Guardia Civil detuvo a doce personas, todas ellas contrabandistas y no fabricantes, de las que cinco fueron enviadas directamente a prisión por orden judicial. Los acusados son cinco empresarios, cinco funcionarios del Estado y del Gobierno de Canarias, así como un agente de aduanas y un transportista. 5-5-1-1. La investigación de la trama comenzó hace un año.
Y puede que sea un complot asiático-norteamericano para que el vicio resulte más casero. Una especie de confabulación para despertar el recuerdo inconsciente de la finca de Agua García, como en aquel anuncio: "Cuando hasta el aliento te empieza a faltar, siento la necesidad de probar una vez más el sabor profundo de Condal", o el otro de Malboro, con los caballos desbocados por el lejano Oeste. Ya sabíamos que lo de fumar mataba y que era una mierda, pero, hombre, creíamos que no era tan rigurosamente cierto. Si resulta que los chinos adulteran con heces de conejo los cigarrillos, y casi que ni nos damos cuenta, entonces es que somos fumacacas del todo. Sinceramente, desconozco el motivo por el que precisamente tiene que ser de este animal y no de otro. De perro, de vaca o de burro... Ni idea, ¿será más suave? En principio entiendo que hay que ser velillo y escaso para adosar ese pestazo fácil de detectar o ¿quizás? puede que sea al revés, demasiado listo para enchufar el olor al olor. Menudo un vacilón tiene que tener el chino que en origen puso la industria a funcionar para que algunos cortos importaran esa caca ilegal y adulterada.
Lo hacían para España, para Andorra y en zonas de ocio nocturno de Tenerife, cuando más difícil resultaba al consumidor detectar el fraude por el previo consumo de alcohol o drogas. Con cinco guanijéis ni te enteras. Este aspecto fue confirmado ayer por un empresario del Sur, quien aclaró que la venta de esas cajetillas se lleva produciendo, al menos, desde hace dos años. Además, dicha fuente precisó que la distribución aumentaba durante los fines de semana en determinados locales. Por lo tanto, protesto, ya que si te pones a abaratar introduce paja, cáscaras de higo pico o desbrozo de platanera, pero si le mezclas la guarrada de desechos orgánicos es porque quieres joder y fastidiar. No me cabe otra posibilidad en la cabeza.
Las pesquisas comenzaron después de que varios particulares compraran en quioscos y máquinas expendedoras tabaco con un sabor y un olor especial, a pesar de que se vendía con el anagrama de conocidas marcas. Los contrabandistas utilizaron envases que simulaban ser de diversos productos de Marlboro, Camel, Winston, L&M o Coronas, entre otras firmas. A dichas denuncias interpuestas por las fuerzas y cuerpos de la seguridad del Estado se sumaron las de las mencionadas compañías tabaqueras, que pusieron de manifiesto la existencia de una amplia distribución de cartones de producto falsificado por parte de algunos comerciantes cuyos proveedores eran titulares de empresas importadoras de tabaco a gran escala.
La red defraudó más de 1 millón de euros a la Hacienda del Estado y 400.000 euros a la Agencia Tributaria Canaria. Los beneficios de la trama hubiesen llegado a casi 5 millones de euros.
Lo peor es pensar en cuántas cosas más nos pueden engañar como a chinos dándonos gato por liebre, y aquí la imaginación puede navegar por el infinito. Si son capaces de semejante barbaridad, hasta dónde pueden llegar. ¿Se acuerdan de lo de la leche?
Y aquí encuentro un punto de apoyo al demasiado bien dotado paraguas burocrático de la CEE, que normalmente yo critico. Para algo tenían que servir, ¿no? Las normativas de calidad regulan unos parámetros mínimos de garantía para los consumidores y se persigue celosamente el cumplimiento de la ley. En el tema de la alimentación es fundamental el control para que los "sin escrúpulos" no puedan jugar con la salud. Ya no se puede poner aceite donde no es aceite o champán donde es cava. A ver cuándo lo hacen para los trajes de mago o para las mantelerías de artesanía.
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