EFE, Belfast
El juez que tramita el caso del etarra José Ignacio de Juana Chaos consideró ayer la posibilidad de solicitar a las autoridades españolas más información sobre las condiciones de detención que éste afrontaría si fuese extraditado, dado que su defensa asegura que sufre depresión y que amenaza con iniciar una huelga de hambre.
De poco parecen haber servido las duras críticas que la Fiscalía lanzó durante los dos últimos días de la vista para desmontar los alegatos de la defensa al fallo del pasado marzo, que daba luz verde a la extradición del etarra.
De hecho, el fiscal Stephen Ritchie calificó de "chantaje" la postura de De Juana, mientras que volvió a denunciar la "falta de confianza y de respeto" de la defensa al sugerir que el caso de extradición presentado por las autoridades judiciales españolas es "inmensamente desproporcionado e inhumano" y cuyo único objetivo es compensar la reducción de pena del ex preso.
Tras escuchar los argumentos de la defensa y la Fiscalía, el juez Thomas Burgess deberá decidir en las próximas semanas si ratifica su sentencia del pasado 10 de marzo. Así, aunque en principio el fallo debía haberse producido en el plazo de una o dos semanas, ahora el proceso podría alargarse mucho más tiempo.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD