AL PRESIDENTE Zapatero, sus ministros y todos los socialistas se les llena la boca hablando de la protección social que están logrando para los españoles. La economía estaba, según ellos, en los primeros puestos europeos, cuando nuestro país era de los últimos, y ahora, que estamos mucho peor, ya hemos bajado a segunda división. No se puede mentir más descaradamente. Un informe del Centro de Estudios de Protección a la Familia demuestra la falacia de este Ejecutivo, que pretende justificar en las cuentas públicas las preferencias a favor del gasto social.
No se han revisado al alza las prestaciones por maternidad, las pensiones de viudedad u orfandad, y siguen estando muy por debajo del salario mínimo. Algunos programas específicos vinculados con las necesidades familiares sufren un recorte de entre un 10 y un 30% y entre ellos los dedicados a la infancia o incluso la igualdad. ¿Será por eso que doña Bibiana Aído no quiere que nazcan niños? El aumento del gasto social se utiliza para pagar el paro. La pensión media de viudedad es de 554 euros/mes, y la de orfandad de 340, cifras muy alejadas del salario mínimo. Ya me dirán qué se puede hacer con esta pensión. Las familias numerosas se quejan de que existen ayudas para cambiar de coche, pero no para sacar adelante un hogar donde viven más de cinco miembros.
Las pensiones deben estar a la altura del salario mínimo, ya que cada vez es más difícil que una familia pueda vivir con una pensión por debajo de esta cantidad. El esfuerzo social debería consagrarse a que los pensionistas cobrasen una cantidad justa, estimada entre 900 y 1.000 euros/mes, cifras que se cobran en los países europeos más importantes, y que en algunos otros, aparte de más prestaciones y ayudas, la cantidad es dos o tres veces superior. Por tanto, menos palabrería para este pueblo adormecido, y anestesiado por un gobernante que utiliza el "buenísimo" como receta para acallar su mala conciencia.
Cada día se abren más comedores sociales, y el país comienza a estar en estado de emergencia económica, hay hambre física y muchas ONG ya no dan abasto para atender tantas necesidades. Cáritas hace un llamamiento alarmante y reclama más dinero para poder paliar la avalancha que le viene, pero el Gobierno sigue gastando innecesariamente. ¿Para qué tantos ministerios inservibles? ¿Por qué tres vicepresidentes? El Partido Popular podría ganar las próximas elecciones proponiendo una reducción de un 30% del salario de todos esos cargos públicos, aunque fuera de una manera transitoria y hasta que el país pueda remontar el vuelo; pero no tienen agallas.
Estupefacto me quedo al ver en ABC un mapa de España donde se demuestra que la corrupción mueve más dinero que los estupefacientes, y está todo el mundo implicado. ¡Lamentable el espectáculo que nos están dando los políticos! Hace tiempo que vemos a personajes que pululan por toda la geografía patria, sin oficio, ni condición social ni moral, que se han hecho ricos abusando del poder. Gente de todas las profesiones, algunos que ni siquiera saben expresarse públicamente, pero que se jactan de su puesto, y se enriquecen adquiriendo casas, yates y coches de alta gama, además de ir perdonando la vida a los demás.
Ahora dicen que tomarán medidas para evitar la corrupción. Nunca es tarde, pero es una vergüenza que los ciudadanos sufran esta situación. Hace falta mucha mano dura. El país necesita urgentemente una desinfección, desinsectación y desratización, especialmente esto último, porque estamos llenos de ratas.
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