LA REDUCCIÓN del paro que experimentó Canarias el pasado mes de octubre, anunciada a principios de esta semana por el Ministerio de Trabajo, es un dato positivo que, sin embargo, no debe llevarnos a error. El paro sigue siendo el principal problema de los canarios y la principal obligación de los gobiernos es arbitrar medidas que ayuden a contrarrestar esta situación.
El Archipiélago registró 750 desocupados menos y fue la única región española en la que hubo un descenso. Nos mantenemos, no obstante, como una de las comunidades autónomas con la mayor tasa de paro: nada menos que el 26 por ciento de la población activa. Son demasiadas, por tanto, las familias que sufren una reducción de ingresos y muchas también las que no cuentan con más aportación económica que las prestaciones por desempleo.
El paro afecta ya a 248.108 canarios y de poco sirven las raquíticas reducciones constatadas, pues si bien son positivas no eximen de la obligación de poner en marcha políticas activas que generen empleo y, en consecuencia, permitan a las familias sufragar sus deudas, además de incentivar la actividad productiva de las empresas, acciones que no están tan relacionadas con una reforma del mercado laboral que castigue al trabajador y sí con iniciativas, como el convenio suscrito también esta semana en el marco de la mesa de concertación social por el Gobierno, empresarios y sindicatos, para la puesta en marcha de un Plan Renove de equipos obsoletos y la creación de un foro de expertos en materia de seguridad en el trabajo.
Debemos avanzar, además, hacia un nuevo modelo productivo, que necesariamente pasa por la formación -a la que no se pueden restar recursos-, la investigación y el desarrollo. Pero hasta que esta realidad llegue es imprescindible hacer una gestión eficaz de los recursos y el desarrollo de iniciativas como el Plan Insular de Empleo, puesto en marcha por el Cabildo de La Gomera, al que ahora se suma una nueva acción vinculada a un convenio de colaboración con el Servicio Canario de Empleo.
La Gomera recibirá una nueva inyección económica, en este caso de unos 284.000 euros, que permitirán mejorar la situación de 34 parados, o lo que es lo mismo, 34 familias, pues en la contratación se primará la incorporación al mercado laboral de un miembro de aquellas familias en las que ninguna persona esté percibiendo retribuciones o prestaciones alguna, así como a los desempleados de larga duración o en exclusión social o riesgo de exclusión.
Gracias a este tipo de iniciativas La Gomera es una de las Islas canarias en las que menos se notan los despidos, no renovaciones de contratos o regulaciones de empleo, tan frecuentes en estos días. Y todo a pesar de ser contratos de 6 meses, en los que no sólo se ofrece un alivio a las castigadas economías familiares a la espera de que pasen los tiempos difíciles, que con toda seguridad llegarán a su fin para dar paso a una nueva época de progreso, sino que también se mejoran las infraestructuras y servicios públicos que de otra forma quedarían relegados.
Es necesario, eso sí, el esfuerzo y la colaboración de todos. Administración, empresarios, sindicatos, trabajadores y sociedad en general debemos esforzarnos al máximo para poder avanzar, y hacia esa meta se dirigirán precisamente los presupuestos insulares del Cabildo de La Gomera para el próximo ejercicio, en los que, aparte del capítulo 1, que engloba al personal de la institución, tendrán preferencia las políticas sociales, el empleo y la ayuda a las familias.
En 2010, el Cabildo de La Gomera volverá a poner en marcha los ya consolidados planes de empleo insulares, que este año se han ampliado para convertirse en un verdadero programa contra la crisis, incluyendo programas específicos de apoyo a las empresas, tanto a través de subvenciones directas como de respaldo económico para el desarrollo de proyectos, además de las imprescindibles líneas de colaboración con los ayuntamientos, para, entre todos, asegurar la actividad económica y atender a las familias.
Estos son, sin lugar a dudas, los objetivos principales que deben guiar la elaboración de todas las cuentas públicas, en las que, además, es obligado tender al equilibrio y la ecuanimidad, para evitar injusticias y diferencias entre los canarios de una y otra isla. La situación económica sigue siendo complicada y habrá que hacer recortes, pero nunca castigar a los ciudadanos en función de su lugar de residencia. Canarias es una única región y como un todo cohesionado debe funcionar.
* Presidente del Cabildo
de La Gomera
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