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TROMPULGA Y CHICHAPIÉ JOSÉ A. INFANTE BURGOS

El Imperio y "Jálogüin"

5/nov/09 07:31
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EN COSAS como esta se demuestra que el emporio de las barras y estrellas sigue dirigiendo el planeta. A usted no le gusta, y a mí tampoco, que desde fuera nos impongan pretendidas celebraciones que nunca cuajaron en esta tierra, pero eso es lo que trae este mundo globalizado. Peor es lo de la desaceleración acelerada y aquí estamos, tragándonos el humo del tubo de escape del poderoso imperio americano.

Halloween, o Noche de Brujas, es una fiesta que se celebra principalmente en Estados Unidos en la noche del 31 de octubre. Tiene origen en la festividad celta del Samhain y la festividad cristiana del Día de todos los Santos. En gran parte, es una celebración secular aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la gran hambruna irlandesa de 1840.

La palabra Halloween (pronunciado Jálogüin) es una derivación de la expresión inglesa All Hallow´s Eve (Víspera del Día de los Santos). Se celebraba en los países anglosajones, principalmente en Canadá, Estados Unidos, Irlanda y el Reino Unido. La fuerza expansiva de la cultura de EE. UU. ha hecho que Halloween se haya popularizado también en otros países occidentales.

Los jóvenes de las Islas, al igual que los de todo el mundo, quieren pasarlo bien, nadie puede ponerle puertas al viento, y buscan puntos de apoyo. Les da igual, simples excusas en las que hay un parámetro definido de intercambio cachondo. Uhhhhhhh, te asusto porque me gustas. La cultura de ataque a la racionalidad, con el miedo o el terror por estandarte, ha estado muy aprovechada por la muy influyente industria cinematográfica del gigante galáctico. Hay muchos niños que se toman "corn flakes" en vez de gofio, los Mac Donals están llenos y el "okei, maquei" es común en la jerga urbanita. Ya no les hablo de la informática y de la necesidad de ella.

Muchos lugares de ocio tratan de atraer con algunas caretas y disfraces baratos comprados en los chinos, a una escasa y pobre (por la crisis) clientela que en general es la menos mayor de nuestra sociedad, o aquella que sin más historias quiere pasar un buen ratito en el Mojo Mojito. Ay, si ese fuera todo el problema. ¿Quién los puede culpar?, cuando los que se supone somos maduros, asimilamos directrices en mensajes ocultos o no ocultos de los jefes americanos.

Esa noche se asocia a menudo con los colores naranja y negro -los de la facultad de económicas-, a las calabazas -las que me dieron-, al disfraz terrorífico -el que ahora tenemos puesto- y está fuertemente ligada a símbolos o actividades con raíces antiquísimas, además de las hogueras -de las vanidades-, la visita de casas encantadas -el derrumbe inmobiliario-, las bromas -el precio del lucro cesante de la cantera de Cabo Verde-, la lectura de historias de miedo -los corruptos- y el visionado películas de terror -Zapatero y Rajoy besándose o sin besarse-. Dios bendito. En el día de los difuntos lo que procede es llevar flores al cementerio, cuidar los lugares de descanso de nuestros seres queridos ya fallecidos, recordarlos con naturalidad o dolor y, en su honor saborear, por ejemplo, dulces específicos que fabrica Echeto.

En el cementerio de Santa Lastenia, al igual que en los de todas las localidades del país canario y después que el aparcacoches indicara dónde, se vio a la señora en la silla de Nivea sentada con la radio oyendo cómo le metían cinco al Tenerife en el frente de la lápida y hablando tranquilamente con su, que en paz descanse, marido, que en vida fue sufrido seguidor. "Qué disgusto más grande vine a darte", dijo despidiéndose cuando la echaron. Unas 70.000 personas con algunas lágrimas en la mochila y la satisfacción de cumplir por primera vez o un año más con un sentido rito religioso que se puede realizar también en todos los demás días del año. Llegaron desde muy tempranito cargando flores, con incluso los ricos llevando esterlitzias o rosas azules venidas desde Holanda, y los demás con ramitos más o menos apañados de crisantemos, claveles, rosas, margaritas, lirios? o hasta plantas de jardín o geranios en macetitas.

Cada cual, en esta colonia imperial, traduce en su interior lo que necesita, lo que quiere, lo que ve, lo que le conviene y lo que siente.

infburg@yahoo.es

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