![]() | |
|
V. MARTÍN, S/C de La Palma
La Isla se ha quedado sin la única inspectora de trabajo que tenía, un servicio que ahora depende de la visita de un técnico que se desplaza cada quince días desde Tenerife, según denunció ayer Comisiones Obreras, que advirtió de que en tiempos de crisis es cuando más se necesita disponer de este recurso para defender, principalmente, los derechos de los trabajadores ante posibles malas prácticas laborales de las empresas.
La Isla cuenta desde hace unos dos años con una oficina de inspección de trabajo, que se inauguró después de un lustro de solicitudes y reclamaciones, dotada con una inspectora de trabajo, una subinspectora y personal administrativo. Sin embargo, según los sindicalistas, "la única inspectora decidió pedir traslado y no la han sustituido. Se fue en octubre y, según nos han comentado, no vendrá nadie hasta, si todo va bien, finales de enero", una situación "que deja a los trabajadores sin protección ante situaciones que se deben resolver en el mismo día que se producen".
Desde Comisiones Obreras se deja claro que "nos parece muy bien la promoción interna y que la inspectora haya optado por otro destino", pero, sin embargo, "no comprendemos cómo no se sustituye". Además, la nueva promoción de estos profesionales "no saldrá hasta finales de año. Luego, al que se asigne para La Palma, deberá pasar un tiempo en Tenerife, por lo que no llegará hasta finales de enero. Lo que no podemos es seguir dependiendo de la visita de un inspector que cada quince días venga de Tenerife".
Dos inspectores.- CCOO entiende que la Isla precisa de "dos inspectores de trabajo fijos. Con uno no es suficiente, ya que como todo trabajador, tiene derecho a sus vacaciones, se producen bajas laborales y, en este caso, cursos de formación, periodos en los que no hay sustitución", afirmando que "nos han dicho que dos no es viable, por lo que entendemos que, al menos, debe haber siempre uno fijo, no como ahora, con el refuerzo de la visita del que viene de Tenerife".
Las quejas sindicales están perfectamente argumentadas en el tiempo que transcurre entre que existe una denuncia y se realiza la inspección: "Se tarda entre tres y seis meses. Hay algunas inspecciones que se demoran un año. Aveces, hay una denuncia en una obra y cuando va la inspectora, ya está acabado el edificio y no hay nadie trabajando". Aún así, valoran como "positivo" el trabajo que realiza la oficina de inspección laboral en La Palma, pero "aún es claramente insuficiente", ya que el poco personal existente no se tiene que encargar sólo de las denuncias, sino que también "está el trabajo de oficio, que es muy importante".
Economía sumergida.- Comisiones Obreras cree que en la Isla se debe hacer un esfuerzo en la inspección de trabajo para evitar, en la medida de lo posible, "la economía sumergida que se está generando en la Isla, principalmente en la construcción", aunque no se ofrecieron datos estimativos sobre su verdadero alcance; el control del cumplimiento de los estatutos de los trabajadores en las micro empresas, "donde no existe representación sindical", y corregir que "sigan existiendo personas que cobran el desempleo y que, sin embargo, están al mismo tiempo trabajando sin contrato".
Otro de los aspectos que para los sindicalistas es fundamental es luchar en contra de que "las empresas hagan una vigilancia a sus trabajadoras por el hecho de estar embarazadas", entendiendo que la inspección de trabajo, "para ello necesita mejorar su dotación", debe velar por el cumplimiento de la ley de igualdad.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD