JOSUÉ GARCÍA, S/C de Tfe.
La inclusión del Archipiélago en el Programa de Ayudas para Actuaciones de Reindustrialización (Reindus) estatal ha dejado "un sabor agridulce" entre los industriales de las Islas, dado que, según aseguran, no responde a las peculiaridades locales y establece un plazo de presentación de proyectos muy corto que pone en riesgo su continuidad más allá de 2010.
Para el próximo ejercicio se ha fijado una financiación de 12 millones de euros, dos en subvenciones y diez en préstamos sin interés, y no tres y nueve, respectivamente, como se había dicho al principio, cuando, en el Consejo de Ministros del pasado 9 de octubre, se aprobó que Canarias participara por primera vez en el programa.
El director general de Industria del Ministerio del área, Jesús Candil, presentará hoy en Tenerife esta línea de ayudas, pero ayer la Asociación Industrial de Canarias (Asinca) ya expresó, en declaraciones a este periódico, su "descontento" con la Orden de convocatoria publicada en el Boletín Oficial del Estado, que, según el secretario general de esta patronal, Víctor Portugués, "ha sido un corta y pega de las órdenes nacionales".
"Nos ha dejado un sabor agridulce; las intenciones eran muy buenas, pero la convocatoria no se ha adaptado en absoluto a las especificidades canarias", señaló Portugués. Considera que ha habido precipitación por parte del Ministerio al incluir el Reindus en el conocido como Plan Canarias, el conjunto de medidas de reactivación económica aprobadas por el Gobierno el pasado día 9.
Ello ha provocado que, en primer lugar, una línea de ayudas inédita en las Islas -ya se ha puesto en marcha en otras autonomías y zonas del país- requiera que se presenten proyectos de inversión a desarrollar a lo largo del año que viene en el plazo de sólo un mes, hasta el 3 de diciembre, "lo cual es un disparate", a juicio de Asinca, porque "los empresarios no conocen sus posibilidades".
Además, uno de los criterios que rigen la concesión de las ayudas es que éstas contribuyan a crear empleo, una traba que se debería evitar, dado el contexto de paro que sufre hoy el Archipiélago, según el representante de Asinca.
"No debería ser el principal criterio de valoración -indicó-; mantener los puestos de trabajo ya es bastante, tal y como está la economía. Al menos durante el primer año, como medida de choque, lo ideal sería estabilizar las empresas que quedan para después ver si es posible que creen empleo. Pedirle eso al sector industrial, que ya cuenta con un 80% de sus puestos de trabajo fijos, es demasiado, al menos ahora mismo".
Tampoco se ha tenido en cuenta la Estrategia Industrial de Canarias (EDIC), aprobada por unanimidad en el Parlamento autonómico hace unos meses y que precisamente revela la necesidad de "reindustrializar" las Islas. De acuerdo con el análisis de la patronal, "el Reindus no prioriza las inversiones en función de la EDIC", que se ha pasado por alto.
Facilitar su seguimiento
"Algunos de los subsectores vitales en las Islas, como la agroindustria o la acuicultura, no están contemplados o, al menos, no queda claro cómo pueden encajar en la Orden. En principio parece que quedan excluidos o limitados a la realización de unas actividades muy específicas", expuso Portugués.
Las objeciones de Asinca también atañen a las inversiones que se dedicarán a infraestructuras -el Reindus contempla, además de las dirigidas al sector, otras para que los ayuntamientos, empresas de titularidad pública o asociaciones favorezcan el desarrollo de la actividad industrial-.
Según su secretario general, habría que determinar correctamente cuáles son las infraestructuras prioritarias "y no impulsar obras finalistas; para eso está el Plan E. Se deben acometer aquellas que sean productivas por sí mismas, como polígonos equipados en los que se pueda desarrollar la actividad".
Asinca transmitirá todas estas quejas hoy al director general tras la rueda de prensa que éste ofrecerá en Santa Cruz. Le reclamarán que al menos amplíe el plazo de presentación de proyectos a tres meses para que los destinatarios de las ayudas hagan una planificación adecuada de sus inversiones -los créditos cubren un máximo del 50% de cada iniciativa-.
"Ha habido mucha prisa, pero la idea era buena y se puede arreglar si hay buena voluntad" y si, además, el Reindus se desarrolla mediante un convenio con el Gobierno autonómico que facilite la tarea a los empresarios isleños, concluyó Portugués.
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