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M. GÓMEZ, La Laguna
El sistema de acceso a la Universidad de La Laguna al margen de la PAU se enriquecerá y diversificará a partir de este curso, pues a la modalidad pensada para mayores de 25 años -vigente desde 1973- se unirán otras dos: para mayores de 45, que entra en funcionamiento este mismo año, y para mayores de cuarenta, que lo hará el próximo, pensadas ambas para alumnos de diferente perfil. Además, el número de matriculados experimentará un aumento, aún no cuantificado -el plazo de inscripción no ha concluido- pero previsible dada la situación de crisis económica.
Así lo cree Antonio Delgado, coordinador del programa en la ULL, quien espera un cierto incremento de la matrícula del año pasado, que ascendió a alrededor de trescientas personas. El plazo de matrícula para los mayores de 25 seguirá abierto "mientras administrativamente sea posible"; es decir, hasta el próximo 9 de noviembre, fecha en que comenzará a impartirse el curso preparatorio para las pruebas, que se realizarán en abril.
Desde este curso, conforme a lo dispuesto en el Real Decreto de noviembre de 2008, el acceso para mayores de 25 años experimenta cambios respecto a su concepción original, orientada a facilitar la entrada en la educación superior de quienes carecían de titulaciones -Bachillerato o COU- que habilitaran para ello. A partir de ahora, la edad será el único requisito.
Sólo una prueba
En cambio, el sistema de acceso para mayores de 45 sí mantiene las condiciones de falta de titulación o de experiencia laboral acreditada. "La ventaja es que sólo van a realizar una de las pruebas. Actualmente, las pruebas se dividen en dos partes: una general que incluye comentario de texto, lengua española e idioma, y otra específica según la opción elegida. Sólo realizarán la primera, pero únicamente con comentario y lengua española. Después harán una entrevista. Eso facilita mucho las cosas", detalla Antonio Delgado.
El Real Decreto abre una tercera vía para el acceso, destinada a los mayores de cuarenta años que puedan acreditar experiencia laboral o profesional que les posibilite la entrada directa en la Universidad una vez las correspondientes comisiones de centros -cuya creación y funcionamiento deberá regular un reglamento elaborado por la institución- examine y dé el visto bueno a sus expedientes.
La ampliación del universo de estudiantes que se acogen a estos programas puede generar algún problema de espacio, que se agudiza con la implantación de los grados adaptados a Bolonia. El reto -por ahora resuelto- consiste, más que en encontrar aulas, en "evitar la dispersión".
No son éstas las únicas novedades que se introducirán en el sistema de acceso. "Gracias al diálogo con la Consejería y con la Universidad de Las Palmas se creará un distrito único para ambas universidades", explica Delgado. Esto permitirá el reconocimiento mutuo de los cursos -hasta ahora, la ULL reconocía los de la ULPGC, pero no al revés- y que quien haga el curso en una pueda realizar la prueba en la otra. Además, favorecerá la redacción de guías didácticas comunes.
Durante el presente curso comenzará también a potenciarse la docencia virtual en estos programas. "Se trata de que los alumnos se habitúen", comenta Antonio Delgado, "ya que la adaptación a Bolonia establece que todas las titulaciones deben incluir este tipo de enseñanza".
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