JUAN FERNANDO López Aguilar ha vuelto a regalarnos uno de sus espectáculos, que, por cierto, hubiéramos preferido ahorrarnos. Después de que dijera a finales de septiembre que "Canarias es un paraíso de enchufados" (declaraciones que ya analizamos en su momento) ahora ha regresado a las tablas de su teatrillo particular para recuperar la teoría de la conspiración.
Dice el secretario general de los socialistas canarios (no sabemos por cuánto tiempo) que los que se atreven a criticarle forman parte de una trama que ha urdido contra él "un ataque sin precedentes". Todo porque algunos dirigentes históricos del Partido Socialista Canario, como José Segura o Jerónimo Saavedra, han osado plantear que no se puede dirigir el partido desde Bruselas, como él pretende hacer. Un partido es algo muy serio como para dirigirlo a distancia.
De esta manera, Juan Fernando López Aguilar ha dado un paso más, pues ahora no sólo ve conspiraciones entre sus adversarios políticos, sino que también las vislumbra entre sus compañeros de partido. Todo un logro. El líder del PSOE va por dirección contraria, sin embargo está convencido de que circula por el carril correcto y sólo le apoyan los que van en el mismo coche.
Además, para rizar un poco más el rizo del dislate juanfernandista, apunta hacia el Gobierno de Canarias como responsable de esta campaña contra él. La única persona en el Archipiélago, como se encarga de repetir constantemente, que tiene la razón y que se ha atrevido a decir las verdades a los cuatro vientos.
Está claro, y así lo ha venido demostrando, que en la mente de López Aguilar no cabe la autocrítica y mucho menos los reproches de terceros. Vengan de donde vengan éstos, no son aceptados y mucho menos tenidos en cuenta.
Señor Aguilar, los que utilizan la teoría de la conspiración para justificar las críticas que reciben, además de ser unos cobardes, carecen de argumentos. Algo que nos sobra al resto.
Aguilar critica el servilismo que, según él, practican algunos medios de comunicación, pero al mismo tiempo quiere que todos los socialistas canarios le sean serviles, le adulen, y, por lo tanto, no se atrevan a levantar la voz cuando algo les parece mal.
Censura a sus compañeros por querer salir en los periódicos a cualquier precio, pero al mismo tiempo hace todo lo imposible para ocupar portadas. Cuando no lo consigue, pues en estos años se ha limitado a repetir una y otra vez los mismos latiguillos sin aportar nada nuevo, recurre al ataque por el ataque, vuelve a la teoría de la confabulación que ve contra su persona y manda a sus "fieles" a que escriban y den ruedas de prensa por él.
El secretario de los socialistas canarios reprocha a aquellos que con sus declaraciones atacan al Partido Socialista, sin darse cuenta de que él es el principal obstáculo que tiene la organización a la que pertenece para seguir adelante.
Asegura que las críticas que le hizo José Segura Clavell (un caballero de la política) son "injustas y lamentables", cuando lo realmente injusto y lamentable es el comportamiento que ha tenido él mismo desde que desembarcó en la política canaria procedente de Madrid. En este tiempo no ha parado de insultar a adversarios políticos y a los profesionales de los medios de comunicación que le son críticos. En pocas palabras, su actuación sólo ha servido para crispar la vida política canaria.
Sus compañeros tienen razón. Un partido no puede dirigirse con un mando a distancia desde Bruselas o desde cualquier parte del mundo. Señor López Aguilar, los kilómetros que separan la capital europea de Canarias impiden que se pueda tener una visión real y cercana de lo que ocurre en las Islas. Por eso es mejor que, en lugar de aferrarse al poder y criticar a los que le piden un poco de responsabilidad, deje el paso a los que sí quieren trabajar por y desde Canarias.
A modo de ejemplo podemos asegurar, sin ánimo de faltar a la verdad, que ningún político canario comenta en los medios de comunicación de Bruselas el estado general de Bélgica; por lo tanto, resulta peripatético que usted opine sobre Canarias cuando el 90 por ciento de su tiempo lo pasa en Bruselas o en un avión.
Por último, señor Juan Fernando López Aguilar, desde aquí queremos decirle que verdades hay muchas y que, por lo que parece, usted no está en posesión de ninguna.
* Senador del Partido Popular por Tenerife, vicepresidente y consejero de Sanidad y Relaciones con la Universidad del Cabildo de Tenerife
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD