EL DÍA, Buenavista del Norte
El Ayuntamiento de Buenavista del Norte aprobó recientemente en sesión plenaria una moción dirigida a instar al Ministerio de Defensa a combatir los grandes incendios forestales con armamento militar, una actuación pionera en el ámbito de la lucha contra el fuego que pretende aprovechar la onda expansiva de lanzacohetes tierra-tierra para reducir la acción devastadora de los incendios forestales.
El concejal Pedro Díaz Dóniz, promotor de esta iniciativa, destaca que "con este método quedarían controlados los grandes incendios en un tiempo muy reducido, evitando así la pérdida de vidas humanas y de miles de hectáreas de zonas arboladas". El sistema prevé lanzar, desde 2.400 metros de distancia, unos cuarenta cohetes por minuto, cada uno de ellos dotados de una carga explosiva inferior a la normal, pero capaz de producir una onda expansiva de 60 metros de diámetro. De esta forma, asegura el concejal buenavistero, "se podría controlar un frente de dos kilómetros en tan sólo tres minutos".
Otra de las ventajas de este sistema, según el edil, es que "los cohetes permitirían trabajar de noche y, además, servirían como práctica de tiro para el Ejército". Díaz asegura que todo el proyecto ha sido consultado y ha contado con el asesoramiento de militares expertos en armas de alcance.
A pesar de lo llamativo de la propuesta, esta idea no es nueva ya que el mismo concejal presentó, durante su primera etapa como responsable del área de Aguas y Medio Ambiente de Buenavista, una moción de similares características y que resaltaba ya las grandes ventajas de emplear armamento en las tareas de extinción del fuego. Fue en 1995 cuando este político sugirió al Ministerio de Defensa la posibilidad de emplear cohetes para las labores de extinción, "siendo reconocida la viabilidad técnica de la propuesta aunque finalmente fuese desestimada por presentar una negativa relación coste económico-eficacia".
Díaz consideró en su momento insuficientes las explicaciones aportadas por Defensa, circunstancia que ha motivado que durante estos años haya insistido en que este método de extinción se estudie en profundidad. A su juicio, no se habían tenido en cuenta factores como el verdadero potencial de la onda expansiva producida por la detonación o incluso el agente extintor que supone el desplazamiento de materiales producido por la colisión del proyectil en el terreno en llamas.
En cuanto al coste económico, el concejal indica que este recurso sólo se emplearía en grandes incendios, donde los actuales sistemas de extinción suponen igualmente un coste muy alto. "La inversión en cohetes para apagar incendios -insiste Díaz- se vería con buenos ojos".
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