M. GÓMEZ, S/C de Tfe.
El movimiento contrario al proyecto del Gobierno canario de "suprimir" las actuales listas de reserva de Educación, Sanidad y Administración General para reordenarlas en función de los resultados de las oposiciones midió ayer sus fuerzas en la calle con un resultado que los organizadores calificaron de "muy positivo". La manifestación convocada por las organizaciones sindicales reunió a unas 1.500 personas -500 según fuentes de la Policía Local consultadas por Efe y 3.000 según los organizadores- en Santa Cruz.
Al margen del ya tradicional baile de cifras, la oposición a las intenciones del Ejecutivo demostró ser lo suficientemente importante como para que el conflicto esté servido. Así lo dio a entender José Ramón Barroso, secretario general de Enseñanza de CCCO, para quien el movimiento dio pruebas de "solvencia" que auguran "movilizaciones cada vez más numerosas" si el problema se mantiene en el tiempo. Estas protestas podrían, incluso, adoptar la forma de una huelga, una opción "muy probable" en el caso de que el Gobierno persista en su actitud y, además, confirme los recortes presupuestarios "en la parte social", señaló Barroso.
Los cambios previstos por la Administración autonómica -que supondrían confeccionar las listas de interinos y sustitutos según el criterio de las notas de los procesos selectivos y no de la experiencia y antigüedad, como hasta ahora- afectarían, según los sindicatos, a unos 4.000 trabajadores de la educación y a otros tantos de la sanidad, aunque se trata de un problema, advirtieron, que concierne a la totalidad del personal, ya que conllevaría "una inestabilidad y precariedad totales".
En el caso del profesorado, las organizaciones convocantes denuncian que, al circunscribir la negociación a la Mesa General de Funcionarios Públicos, la Consejería de Educación está saltándose los dos ámbitos donde debería desarrollarse: la comisión de seguimiento del Segundo Protocolo -que regula las sustituciones de los docentes- y la Mesa Sectorial de Educación. Los sindicatos están dispuestos a aceptar un modelo de listas similar al andaluz, en el que se mantienen "sin tocar" las anteriores y se fijan nuevos criterios para quienes se incorporan a ellas.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD