EFE, Madrid
El conductor del autobús de transporte escolar en el que dos niñas sufrieron una agresión sexual por parte de un grupo de compañeros es guardia civil.
Al agente, destinado hasta ayer en el parque automovilístico del instituto armado como conductor para el traslado de presos, se le imputa un delito de denegación de auxilio al no hacer nada, supuestamente, para evitar la agresión, según fuentes de la investigación.
Las mismas fuentes han añadido que al estar trabajando en el transporte escolar, el guardia civil habría incumplido el reglamento, que exige exclusividad laboral y que sólo permite determinadas actividades como la docencia, y con limitaciones.
Los hechos ocurrieron el jueves pasado por la tarde en el autobús que transporta a alumnos del instituto Atenea, en el municipio madrileño de Villabilla hasta sus respectivas localidades, después de una actividad extraescolar.
En el trayecto, según denunció el progenitor de una de las víctimas, una decena de estudiantes intentaron agredir sexualmente a las dos menores, sin que el conductor del autobús supuestamente hiciera nada para impedirlo.
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