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M.CH., S/A y Sauces
Los vecinos de Puerto Espíndola no aguantan más los ruidos y los temblores generados por la machacadora de áridos instalada junto a sus viviendas desde hace casi un mes y que forma parte de las obras de mejora del puerto y de la playa de esta parte del litoral de San Andrés y Sauces. Aseguran que "tras un tiempo considerable soportando ruidos y polvo, el problema se ha hecho insoportable, pero no hemos recibido una solución a nuestras reclamaciones".
El colectivo de vecinos, que conforman una decena de familias próximas a las obras y un negocio, el popular restaurante de Puerto Espíndola, se quejan de la poca sensibilidad con la que se están acometiendo los trabajos promovidos por la Dirección General de Costas. Según el proyecto, la zona de playa seca va a ser ampliada con la aportación de 40.000 metros cúbicos de arena de machaqueo, con características similares a la natural. Es precisamente este material el que se está preparando con esta maquinaria situada junto a las viviendas.
Son muchas horas diarias, desde las 8 de la mañana hasta las 6 o 7 de la tarde, soportando ruido, temblores, polvo y olores generados por esta actividad. La demolición de materiales se está ejecutando sobre la misma avenida, a menos de 15 metros del conjunto de casas. La más próxima está apenas a 5 metros de la machacadora. Pese a que Puerto Espíndola está situado a varios kilómetros del casco de San Andrés, hay quien asegura que ha llegado a escucharse desde el pueblo.
Ayer, EL DÍA habló con varios vecinos. Las conversaciones telefónicas se producían en medio de un considerable ruido de fondo. Según los afectados, era la machacadora trabajando.
Manuel Rodríguez.- "Es insoportable, machaca todo lo que le echan, pero las piedras grandes son las que más ruido hacen. Yo soy el que más cerca vive de la máquina y es una vergüenza que tenga que estar reclamando esto. La alcaldesa, Nieves Dávila, nos dijo al principio que era sólo un mes, pero me temo que será para más tiempo. Mientras, habrá que aguantar como podamos, pero a veces es imposible. No riegan ni el camino cuando terminan de pasar los camiones".
Celso Concepción.- "No se puede aguantar. Es increíble que hayan permitido a tan pocos metros de nosotros una machacadora como esta. Se lo dijimos a la alcaldesa, nos iba a ayudar y ahora se ha puesto a avalar a la compañía. Vivo a unos 15 metros de la máquina y el ruido llega muy fuerte hasta bien entrada la tarde. Sólo la apagan para almorzar".
Juan Luis Hernández.- "A mí me afecta por partida doble. No solo soy vecino, sino que tengo el único restaurante que hay aquí, aunque lo peor no es el daño económico del negocio, es el malestar que genera entre los vecinos. Han hecho lo que les da la gana, con el cuento de que tendremos una playa estupenda. No han atendido nuestras quejas, pese a que hemos tenido varias reuniones con encargados y la alcaldesa. Además, no se estudió otra alternativa, simplemente la pusieron ahí sin más, aunque ya había quejas vecinales".
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