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D. BARBUZANO, La Laguna
Tanto las personas que visitan los restos de sus seres queridos que reposan en los nichos y osarios del Cementerio de San Juan como quienes viven a pocos metros del camposanto, en el polígono Padre Anchieta, dieron a conocer ayer, a través de EL DÍA, su enérgica repulsa por la idea del ayuntamiento de demoler algunos lugares de enterramiento y hacer una plaza. Todos los entrevistados coincidieron en que "nuestros muertos se merecen un respeto, sobre todo porque forman parte de la historia de La Laguna".
Cirila y Ermerinda, después de enramar el nicho de su padre, que lleva 42 años enterrado en la parte moderna, dijeron que "los restos deben dejarlos descansar en paz y que conserven esta parte del cementerio. La Laguna tiene bastantes lugares para que la gente juegue y no que vengan a divertirse a una plaza en este lugar en el que tantas lágrimas hemos derramado por la muerte de familiares".
Rosario García Figueroa, de 70 años de edad, tiene en la parte que se pretende demoler enterrados a su padre, a su madre, a su abuelo y a sus tres tíos. "Creo -dijo- que a todos estos muertos de la parte nueva hay que respetarlos y dejarlos que descansen en paz. La Laguna es Patrimonio de la Humanidad. Pues que no olvide el ayuntamiento que este es un patrimonio que hay que respetar. Aunque me regalen nichos en el Cementerio de San Luis no los quiero. Deseo que mis difuntos sigan descansando en este cementerio histórico. Además, este lugar es mi segunda casa, ya que, a lo largo del año, lo visito mucho".
Eduardo Varela, de 53 años de edad, adornó con flores los nichos no sólo de sus abuelos y bisabuelos, sino de amigos que no tienen a nadie que les traiga una flor. Manifestó que "me gustaría que estos nichos se quedaran aquí, y con ellos los cuerpos de unas personas que en su día hicieron mucho por la ciudad"
Los que viven en los pisos a pocos metros del cementerio no quieren que se demuela nada. Como ejemplo, Manuela, quien asomada a su ventana dijo: "No me molestan los muertos, peores son los vivos. Pido un respeto para los restos que yacen en este cementerio. No creo conveniente remover el lugar en el que descansan en paz. El cementerio forma parte del paisaje. En mi casa hay vida y en frente descansan unas personas, como me ocurrirá a mí cuando me llegue la hora".
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