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LA MEDIA COLUMNA FRANCISCO AYALA

Las parras de Tacoronte, en peligro

30/oct/09 07:26
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PARECE que, tras tantos años en las calles, en las fiestas, en la radio y en el folclore regional, ya no podremos cantar aquella preciosa y simbólica canción de Los Huaracheros cuya letra tiene que ver con este cultivo típico de la tierra tacorontera, porque el Plan General de Ordenación del término municipal se cargará este emblemático cultivo por obra "desgracia" del ayuntamiento en el que manda, en forma cuasi perpetua, el alcalde don Hermógenes Pérez.

El alcalde Pérez, desde que ejerce su autoridad, a veces al estilo hitleriano, no es santo de mi devoción, a diferencia de su antecesor en el cargo, mi admirado amigo Guillermo Graham, tan querido en todo Tacoronte, cuya población, de pueblo, la convirtió en la ciudad que es actualmente. A don Hermógenes lo he criticado, a veces con dureza, por sus sonados incumplimientos. Cuando ganó las elecciones a los socialistas, se dedicó sistemáticamente a torpedear las iniciativas del PSOE, que llevaba en su programa electoral la reconstrucción del que fue singular edificio del hotel Camacho, todo un monumento y hasta un símbolo de Tacoronte. Don Hermógenes, después de autorizar su salvaje demolición, se cargó este proyecto, que hubiera dado extraordinaria estampa y gran belleza a la ciudad. Don Hermógenes se cargó un intento socialista de poner en cultivo las tierras improductivas del término, dando trabajo a jóvenes e impulso a la agricultura. Don Hermógenes, entre otras cacicadas, aburrió a uno de los mejores, más entusiastas y más emprendedores de los concejales que ha tenido el Ayuntamiento de Tacoronte: mi entrañable amigo Julián Hernández, artífice de varias importantes iniciativas de su grupo, el socialista, que el alcalde se encargaba de malograr. No se puede actuar ni permanecer en este ambiente hostil propiciado por los que mandan, y Julián dejó su cargo y regresó a Venezuela, donde tenía su residencia.

Eso son sólo detalles de una gestión desafortunada que ha llegado hasta ahora y lo peor, para Tacoronte, es que va a seguir. Los tacoronteros se echaron a la calle en la tarde del jueves último para expresar su rechazo al Plan General de Ordenación de la ciudad y su término, obra del grupo de gobierno municipal que mal preside don Hermógenes Pérez. Los vecinos no estaban conformes con la explicación que del Plan dio el ayuntamiento en una reunión vecinal celebrada en el barrio de Agua García, que, al parecer, terminó como el rosario de la aurora. Con tiempo para estudiar lo expuesto, los tacoronteros, a la cabeza de los cuales está la oposición municipal socialista, han incrementado su inicial rechazo. Insisten en que no es el Plan que necesita el municipio y que, lejos de beneficiarle, lo arruina. El pueblo, ese pueblo que ha protestado y seguirá protestando, se queja, también, de que no ha sido consultado por el alcalde y su grupo de gobierno, que actúa con formas neonazis.

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