Criterios
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
Adquirir en formato PDF o consultar portada gratis
LO ÚLTIMO:

DESDE DENTRO RICARDO PEYTAVÍ

Escuela hasta los dieciocho

30/oct/09 07:26
Compartir
Edición impresa .

¿Y POR QUÉ NO? Después de todo, un estudiante no tiene la consideración de desempleado mientras esté matriculado en algún centro oficial. Incluso con independencia de que acuda diariamente a clase o se quede en casa para dormir la mañana después del botellón de la noche anterior. Me estoy refiriendo a la idea de extender la educación obligatoria hasta los 18 años. Una posibilidad esbozada por el ministro del ramo en declaraciones a Radio Nacional de España. Precisa Ángel Gabilondo que esta medida no es para "mañana por la tarde", ya que el sistema educativo es demasiado rígido. Un análisis poco habitual, por su realismo, en un miembro del Gobierno del talante.

Ironías aparte -lo de sacar a la gente del paro matriculándola en una escuela-, la intención no parece mala. En los últimos meses se habla tanto de la crisis que el asunto se ha convertido en un tema manido; casi hiriente y, en cualquier caso, monótono. También se habla y se escribe constantemente de sus causas. La burbuja inmobiliaria, la irresponsabilidad financiera de los bancos a la hora de conceder créditos... Sí, esas son las causas; al menos las principales. ¿Y la formación en su más amplio sentido? No; la falta de educación no puede incluirse entre los motivos de que estemos donde estamos. Sí lo será, en cambio, de que algunos países tarden más en salir del agujero. Los datos de la macroeconomía española son espantosos. Eso ya nadie lo discute. Pero lo más espantoso es que no existe una alternativa al socialismo de Zapatero. Muchos simpatizantes del PP, entre ellos bastantes incondicionales de este partido, admiten ya abiertamente que Zapatero es el problema pero Rajoy no es la solución. Esencialmente porque resulta difícil pensar que pueda reconducir un país quien es incapaz de organizar su propio partido.

El caso es que saldremos más tarde de la crisis porque no estamos formados. ¿Hablamos idiomas? No. Parece mentira que un país, habitualmente en el segundo o tercer lugar del mundo por el número de turistas que recibe -el primero siempre es Estados Unidos; España y Francia se disputan habitualmente el segundo y tercer puesto- sea tan analfabeto en idiomas. ¿Estamos a la última de las nuevas tecnologías? Hombre, si es por el manejo de las redes sociales, tal vez. No obstante, Internet es algo más que las redes sociales. ¿Tenemos una formación adecuada en el sentido de saber cómo tratar a un cliente cuando entra en una tienda, o como reparar un coche para que un malhumorado propietario no esté de nuevo en el taller antes de cuarenta y ocho horas? Ni por asomo. Quince años de economía fácil nos han convertido en un país ramplón, con malos empleados por doquier y especuladores metidos a empresarios -los empresarios serios merecen mucho respeto- y convencidos de que podían comerse el mundo. Ahora resulta que el mundo los está devorando a todos.

Quiero decir con esto que no estaría mal, sobre todo aprovechando que ahora no hay demasiado curro, aguantar en la escuela -en el instituto, en el centro de formación profesional; donde sea- un par de años más. Asunto distinto es que el personal esté por la labor, considerando que en la actualidad hay serios problemas para que no se produzcan tantos abandonos antes de los obligatorios dieciséis.

rpeyt@yahoo.es

 

 Última hora:

 Últimas galerías:

PUBLICIDAD

Cargando...

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Portada > Criterios

© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. |Aviso legal | Mapa del sitio | Publicación digital controlada por OJD

eldia.es Dirección web de la noticia: