Coplas de mi tierra
Con una copla Dios hizo
la mar de la tierra mía,
y nos llevó al Paraíso
el canto de una folía.
Si mi madre te pregunta
si me has visto parrandeando.
No le cuentes que me has visto
por las calles mendigando.
Aunque tengo el alma rota
se me esponja el corazón
al dedicar esta copla
al Cristo de la Pasión.
Sobre su tumba juré
que nunca te olvidaría.
Si rompo este compromiso
la vida me costaría.
Es tan grande el desagravio
que me turba la razón.
El perdón queda en los labios
la pena en el corazón.
Coplas que del pueblo nacen.
Coplas que del pueblo son.
Son sentencias de la vida
que siempre tienen razón.
El chico se sorprendió
cuando le dijo su madre:
Eres el vivo retrato
de un amigo de tu padre.
Tacoronte es un crisol
de vates y verseadores
que ofrecen cantos y coplas
al Cristo de los Dolores.
Con una copla cantando
te abriré mi corazón.
Y decirte que te quiero
te lo dirá mi canción
que con palabras no puedo.
Enrique Díaz Martín
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