La coincidencia de dos circunstancias -la próxima Presidencia española de la Unión Europea y del segundo mandato consecutivo de Canarias al frente de las regiones ultraperiféricas (RUP)- abre un periodo clave para la defensa de estos territorios, especialmente vulnerables a los efectos de la crisis económica internacional. Es, precisamente, la virulenta recesión que padecen las economías del continente el factor que arroja incertidumbre sobre la principal demanda de estas regiones: el mantenimiento de su nivel de ayudas. Tampoco invitan al optimismo las palabras del comisario europeo de Política Regional, quien recientemente advertía de que las "restricciones económicas" se impondrán en los presupuestos de la Unión para el periodo 2014-2020.
Pese a estas dificultades, los invitados al debate de EL DÍA coinciden en la necesidad de extremar los esfuerzos para que las regiones ultraperiféricas -Canarias, Azores, Madeira, Martinica, Guadalupe, Guayana y Reunión- salgan fortalecidas de estos momentos delicados. El objetivo es, como explica el director general de Relaciones con la Unión Europea del Gobier- no autónomo, Carlos Portugués, que "Canarias (como el resto de las RUP) siga siendo una prioridad para Europa a medio y largo plazo". El estatus jurídico de estas regiones ya está asentado, por lo que ahora el desafío es perfilas "cómo se posiciona en el conjunto de prioridades europeas en un marco cambiante y con una situación económica difícil".
De dónde venimos
Para ello, contarán con un instrumento en el que las propias RUP fijan su situación de partida y las políticas que, a su juicio, debería aplicar Europa para consolidar su posición y superar los obstáculos que pueden frenar su desarrollo. Se trata del memorándum aprobado en la XV Conferencia de Regiones Ultraperiféricas celebrada la sema- na pasada en Las Palmas. En este documento, detalla Portugués, se recoge "quiénes somos, de dónde venimos y a dónde queremos ir".
El debate congregó, además de al director general, a Cristina Tavío, diputada del Partido Popular; José Miguel González, director del Gabinete Económico de Comisiones Obreras; José Yanes, secretario de Política Institucional de UGT, y Arturo Escuder, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife y de la Red de Cámaras Insulares de la Unión Europea.
Todos los invitados coincidieron, asimismo, en que, hasta el momen- to, el reconocimiento de la condición de RUP y de sus peculiaridades -consagrado en el tratado constitucional de la Unión Europea- ha sido "muy positivo" para el Archipiélago. Es Carlos Portugués quien lo resume: "Sin ese reconocimiento específico, no habríamos podido alcanzar nuestros niveles de desarrollo ni tendríamos marcos económicos adecuados para el Régimen Económico y Fiscal que queremos".
Si bien la ultraperificidad ya está recogida expresamente en el tratado constituyente de la UE, aún no lo está en la Constitución española ni en el Estatuto de Autonomía de Canarias. Lo plantea Arturo Escuder, quien considera éste "el principal reto a corto plazo" para las Islas. "Es un elemento al que hay que dar prioridad", recalca.
El representante de la Cámara de Comercio destaca la "buena labor" que, a su entender, está realizando el Ejecutivo canario en la defensa de los intereses de las RUP y de sus singularidades, e interpreta como una buena noticia que el presidente canario, Paulino Rivero, continúe ostentando también la presidencia de estas regiones.
En este sentido, expresa sus felicitaciones a la Administración regional por la consecución del memorándum de las RUP, pues entiende que "consensuar los documentos estratégicos ayuda a que los objetivos se alcancen con mayor facilidad". Respecto al Gobier- no español, que en enero asumirá la presidencia de turno de la UE, augura que "tiene una tarea muy difícil" debido a la profunda crisis económica.
"El régimen de ultraperificidad es nuestra piedra angular y la mayor posibilidad de desarrollo futuro", asegura la parlamentaria del PP Cristina Tavío, para la que los objetivos han cambiado: "Lo que al principio fue pertenencia a la UE para garantizar nuestra cohesión y situarnos en los mismos niveles de renta que el resto de ciudadanos europeos continentales, hoy se convierte en una oportunidad".
Otro elemento clave para Tavío es la necesidad de "transmitir claramente a Bruselas que esta crisis internacional ha atacado con mayor virulencia a las regiones ultraperiféricas". En el caso concreto de Canarias, aunque "aún no se han visto las protestas que sí se han producido en otras regiones, el desempleo se ha cebado con las Islas y ha hecho retroceder el proceso de cohesión, en el que se trabajaba a muy buen ritmo".
Asignatura pendiente
El periodo que ahora se abre presenta, a juicio de la diputada del Partido Popular, otro reto para Canarias: la relación con África, que hasta ahora ha sido "la gran asignatura pendiente". Cristina Tavío confía, para ello, en el apoyo que Europa pueda brindar a la Comunidad Autónoma, derivado de su "responsabilidad moral" en el desarrollo del continente vecino. "Sirviéndonos de la ayuda a la cooperación al desarrollo de la UE, seremos los más indicados para hacer esas actuaciones que África necesita, como pozos, galerías o desalinizadoras", comenta la representante del PP.
"Nunca antes se había invertido tanto en África y, sin embargo, el balance de esas inversiones no es el de las inversiones en Canarias", lamenta Tavío, quien, no obstante, advierte: "No nos van a dar nada que no estemos dispuestos a luchar. Hay que ser competitivos y estar preparados para trabajar mejor que nadie".
Por su parte, José Miguel González, de CCOO, apunta que "la visión victimista" que ve en la ultraperificidad un obstáculo fue utilizada de forma coherente durante un tiempo, sobre todo con objeto de obtener compensaciones económicas. Pero la lejanía y la doble fragmentación, aunque acarrea "costes estructurales innegables" y circunstancias negativas, también genera compensaciones en sectores como el de servicios y la economía del ocio. "Ahí se ve claramente cómo se pueden tener economías de escala y, al mismo tiempo, ser una potencia mundial", dice González, quien también detalla cómo la situación de aislamiento y lejanía puede producir una demanda cautiva y limitar la competencia externa.
Con el estatus de las regiones ultraperiféricas se intenta, según el sindicalista, seguir manteniendo una estructura interna "adecuada a esa limitación de la competencia" y "blindar" sus incentivos y, al mismo tiempo, mejorar los problemas de accesibilidad y hacer competitiva la economía canaria en los mercados exteriores. Ése es, asegura, "el gran reto", que debe orientarse, advierte, más que hacia la "visión subvencionadora" de los organismos europeos -que es "hasta peligrosa", sostiene-, hacia que "nos dejen autogobernarnos en materia fiscal y económica".
En cuanto a lo que se puede esperar en un futuro próximo, el director del Gabinete Económico de CCOO aboga por "usar el paraguas RUP para transponer las directivas comunitarias, que se aplican de forma casi homogénea, de forma que puedan modularse". Es el caso de la directiva de liberalización de servicios Bolkestein. "El proceso de liberalización no es malo por definición", opina González, "pero encuentra mayores obstáculos en economías con problemas competitivos".
José Yanes, del sindicato UGT, apunta hacia la heterogeneidad de las distintas regiones ultraperiféricas. "No son tan iguales", y eso dificulta la comparación de los factores que las condicionan. La ampliación de la Unión Europa, señala, también "amplía las disparidades regionales".
En la misma dirección
Según Yanes, el análisis de lo que puede considerarse una primera fase de las políticas europeas hacia las RUP -que arranca en 2004 y del reconocimiento expreso de la ultraperificidad- es "positivo", pero advierte de la necesidad de "iniciar una segunda fase de la estrategia partiendo de la situación actual". En este sentido, aboga por "remar todos en la misma dirección", ya que "la experiencia dice que a Bruselas no se puede ir cada uno por su lado". Por ello, recuerda la importancia de acudir a las instancias comunitarias con "propuestas socialmente legitimadas, porque son mejor valoradas", una legitimación que debe provenir del diálogo social y el consenso. Al mismo tiempo, llama a aprovechar el "valor añadido" que aporta la presidencia española de la Unión.
Para el representante de UGT, no hay contradicción entre el imperativo de incrementar la competitividad y la necesidad de mantener la protección social. "Estas dos sensibilidades de Europa son compatibles", remarca.
Las tres claves para las RUP en el horizonte son dos ya apuntadas -competitividad e inserción en el entorno geográfico- y una tercera, la mejora de la accesibilidad, la conectividad y las políticas de transporte, en la que todos los invitados al debate coinciden.
También convienen en que, tal y como expresa el director general de Relaciones con la Unión Europea del Gobierno Canario, las regiones ultraperiféricas "deben valorizar sus potencialidades, pero para hacerlo han de estar en igualdad de condiciones". Por esta razón, arguye Carlos Portugués, es preciso disponer de "catalizadores, tanto internos como externos", que permitan desarrollar este potencial.
Texto: C. ACOSTA Y M. GÓMEZ Fotos: MARÍA PISACA
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