LO OCURRIDO en el Congreso de los Diputados entre Coalición Canaria y la retirada de las enmiendas a la totalidad de la Ley de Presupuestos para 2010 no tiene ningún sentido.
A ningún púgil que ve a un rival noqueado se le ocurre levantarlo del ring, sentarlo en la silla y ducharlo con agua milagrosa. Sencillamente, un absurdo. Los socialistas estaban solos. Acababan de engañar a los canarios con un Consejo de Ministros sin contenido, con un Plan Canarias que no existe y con nuevas promesas al más puro estilo Zapatero. Coalición se vendió por un plato de lentejas, sin arbitrar ni un solo euro para las pequeñas y medianas empresas que son las que generan empleo y las que inyectan liquidez a los mercados. Un desastre de estrategia, detrás de la cual no sabemos quiénes están.
Una vez más nos hemos arrodillado ante el godo. Una vez más los diputados de Coalición Canaria han abandonado a su pueblo, le han dado la espalda. Dicen que la culpa la tienen cientos de millones de euros. ¿Dónde están? ¿A dónde van a ir a parar, a los parados, quizá? ¿Es que se ha contagiado Coalición de las mañas de Zapatero? ¿Acaso no conocen sus representantes los datos sobre economía sumergida y paro fraudulento? Se trata de gente que no quiere trabajar porque ganaría lo mismo que le ofrece el paro.
¿Qué han visto en los socialistas los dirigentes de Coalición Canaria? ¿Ya no se acuerdan de los improperios de López Aguilar, o se consideran tan corruptos como Aguilar dice que son, aceptan el calificativo y tienen miedo de importunar a sus amigos de Madrid?
Lamentamos tener que expresarnos así ante tan absurdo entreguismo. Lo que Canarias demanda de sus políticos nacionalistas (ya que los otros no pueden hacer nada, por obediencia a sus partidos de la metrópoli) es que defiendan los intereses de su tierra. ¿Qué dirán los empresarios, abandonados a su suerte en todos los planes de Zapatero y no citados en los acuerdos parlamentarios entre el PSOE y Coalición Canaria? Tanto dinero destinado a Canarias, según dicen, para aumentar los subsidios, pero ninguno para potenciar las empresas. ¿Dónde están, Ana Oramas, Perestelo, los créditos ICO, administrados a su antojo por los bancos y que sólo reciben los empresarios que los bancos quieren, no quienes más lo necesitan?
Nada tiene explicación en el comportamiento de Coalición Canaria. La bajada de pantalones -y de faldas- ante Madrid ha sido triste, tristísima. No hay firmeza, ni patrón definido en la negociación, ni juego limpio. Son un desastre. Y luego nos quieren vender una moto mala como si fuera un Ferrari. No, no es esto, no es esto.
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