DORY MERINO, Tenerife
No hace falta acudir a la gran pantalla para comprobar el sufrimiento de una madre, "tachada de loca" cuando pelea con todas sus fuerzas contra la Administración "porque me están robando a mi hija de 14 años", tal y como denunció en EL DÍA la madre de una adolescente que se encuentra ingresada en un centro de primera acogida desde el pasado mes de mayo y que, según su madre, "el próximo miércoles será declarada en desamparo por la Dirección General del Menor y la Familia del Gobierno canario, a pesar de que su progenitora lleva meses peleando para hacer entender que ella nunca ha abandonado a su hija y, para colmo, la menor también ha declarado que ella quiere volver con su madre.
La madre recalca que su hija nunca ha estado en desamparo ni abandonada.
Explicó que, aunque en su opinión es una historia muy fácil de entender, "la Administración ha cortado por lo sano sin tener en cuenta los derechos de mi hija".
Tal y como relató la madre, "mi hija tenía un comportamiento normal desde su infancia hasta el mes de septiembre del pasado año, cuando conoció a unos compañeros del instituto Teobaldo Power que influyeron en el cambio de comportamiento de la adolescente y, de un día para otro, llega tarde a casa, insulta, habla mal y se queda en la calle hasta la madrugada".
Como la menor no se ajustaba a las normas de la casa, "puse denuncias, fui a hablar con Educación, con su tutor del instituto, pedí un cambio de centro escolar porque le perjudicaban sus compañeros, pero, a pesar de haberlo solicitado por escrito, nadie hizo nada".
Apuntó que las peleas subieron de tono, "porque se quería ajustar a los horarios de mi casa y, tras una discusión de palabra, llegó a la agresión con su hermana mayor".
Fue a peor y, "en una ocasión intentó tirarse por la ventana. Vino la Policía, se la llevó y la observó un psiquiatra, quien dijo que eran llamadas de atención".
"Ese día acudí a la Dirección General del Menor y no me dejaron pasar de la puerta. Tuve que poner una reclamación para que quedara constancia de que había pasado por allí".
Tras reiteradas discusiones, "se peleó con su hermana y, cuando mi pareja fue a separarlas, ella bajó a la calle, contactó con dos personas que dijeron ser de Protección Civil y ellos llamaron a la Policía, que se llevó a mi hija".
"La Policía la llevó a casa de su padre y él la entregó a Fiscalía, por lo tanto, yo nunca he abandonado a mi hija", manifestó su madre.
Además, la menor puso una denuncia de lesiones contra el compañero de su madre, "pero eso no fue cierto", insiste su progenitora.
A partir de ahí comenzó "el calvario" de esta madre para recuperar a su hija, que lleva desde mayo en un centro de acogida.
"Llevo cinco meses intentando hablar con el director del centro y nunca me ha recibido", asegura. Para colmo, en el centro obligan a mi hija a tomar pastillas anticonceptivas.
Fuentes de la Dirección General del Menor y la Familia consultadas por este periódico indicaron que no pueden facilitar datos de ningún expediente relacionado con menores.
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