ES LA COMUNIDAD autónoma más poblada (8.285.692 habitantes en 2009), con el reconocimiento conseguido de su nacionalidad histórica y que, siendo la segunda región peninsular más extensa en superficie -Castilla y León 94.225 Km2, Andalucía 87.598 km2., en la cola, hablando siempre de tierras emergidas, Canarias 7.447 km2, Euskadi 7.235 km2, Cantabria 5.321 km2, La Rioja 5.045 km2, Islas Baleares 4.992 km2 y ya Ceuta, Melilla- puede presumir de fuerza, con un indudable peso especifico, neto y bruto, en el conjunto del Estado.
El marco geográfico es uno de los elementos que le otorgan singularidad y personalidad propia. Desde el punto de vista geográfico, se pueden distinguir tres grandes áreas ambientales, conformadas por la interacción de los distintos factores físicos que inciden sobre el medio natural: Sierra Morena -que separa Andalucía de la Meseta- y los Sistemas Béticos y la Depresión Bética, que individualizan la Alta Andalucía de la Baja Andalucía.
La historia de Andalucía es el resultado de un complejo proceso en el que se fusionan a lo largo del tiempo diferentes pueblos y culturas, así como diferentes realidades socioeconómicas y políticas. A pesar de la contemporaneidad de la formación del Estado Autonómico Andaluz, no se puede olvidar la impronta que han dejado por el actual territorio pueblos como el íbero, el romano, el cartaginés o el musulmán.
Teniendo Canarias un marco geográfico y una historia marcadamente distinta, ¿quién puede negarlo?, los lazos de todo tipo con la Andalucía posterior al dominio musulmán han existido desde la explosión de Castilla, la extinción de los últimos reinos árabes de la Península y la toma posterior de las Islas en lo que fue una clara expansión tecnológica y militar de Europa. Explosión, extinción y expansión que atropelló a los continentes e islas vecinas, los guanches sobrevivieron primero plantando cara con sus fuerzas en algunos rotos importantes a la superioridad manifiesta y después adaptándose a unos imperios mundiales en formación.
Fueron bastantes, por la mayor cercanía de sus costas, los que en los primeros siglos o en reguero continuo -mis padres, unos de ellos, allá por el 65- hasta el día de hoy, llegaron y parte de los rasgos mezclados e impuestos por la nueva cultura que se asentó entre los naturales proviene de esa bendita tierra. En la afirmación de la "canariedad" no cabe desmerecimiento alguno a ninguna identidad (si acaso a la injusticia en la que se mueve habitualmente la historia, ("mata a un hombre o a dos y te llamaran asesino, mata a miles y te llamaran conquistador"), y mucho menos a la patria de Blas Infante. Blas Infante Pérez de Vargas (Casares, 5 de julio de 1885 -Sevilla, 11 de agosto de 1936), considerado oficialmente por el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Andalucía como el «Padre de la Patria andaluza», por ser el máximo ideólogo del andalucismo federalista o regionalismo andaluz.
Infante alternó las tareas de notario, historiador, antropólogo, musicólogo, escritor y periodista, además de ser un lector voraz y gran conferenciante. Se editaron catorce obras suyas, aunque llegó a escribir más de tres mil manuscritos.
La Fundación Centro de Estudios Andaluces de la Junta de Andalucía adquirió la casa de Blas Infante en Coria del Río para convertirla en casa-museo como patrimonio histórico y cultural andaluz. Es homenajeado todos los años, en la conmemoración del Día de Andalucía, los días 28 de febrero
La identidad es una verdad que se sustenta en muchas patas y que tiene demasiados brazos, porque en realidad somos todos únicos y ciudadanos del mundo. Por lo tanto, reafirmar lo propio no significa el desprecio de lo de fuera, más al contrario y Dios nos libre, en nuestro caso es la forma de ver o sentir desde unas plataformas determinadas en el mal llamado Trópico de Cáncer. Atlántico Medio. Abrazando, pues, lo que de bien haya resultado y dentro de todos los sitios en los que nos quieran como iguales, los habitantes de este archipiélago y no por genes (que en muchos casos también), somos herederos de un rico legado entre el que se incluye unas raíces profundas y unos hechos sociológicos o culturales guanches que han querido ser barridos, desde el principio, de la faz del planeta.
Andalucía es una generadora de poetas: Luis de Góngora, Gustavo Adolfo Béquer, Federico García Lorca, Antonio Machado, Luis Cernuda, Rafael Alberti?.
Seguro que ellos nos entenderían.
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