HUMBERTO GONAR, Tenerife
Las murgas del Carnaval chicharrero ganaron ayer la enésima batalla al Organismo Autónomo de Fiestas y lograron que los responsable de preparar la próxima edición dieran marcha atrás en sus aspiraciones de que un sorteo estableciera el orden en la gran final de la crítica.
El miércoles de la semana pasada la organización aprobó las bases de este certamen, en las que se hacía constar lo siguiente: "El orden de actuación de la final se designará de la siguiente manera: Las dos primeras clasificadas en las fases previas elegirán su puesto de actuación en la final. El resto de murgas (6) actuará en el orden que resulte del sorteo a realizar una vez finalizada la tercera fase".
La noche del jueves, justo al día siguiente del acuerdo del organismo autónomo, la Federación Tinerfeña de Murgas celebró una asamblea urgente en la que acordó que no participarían en concurso si Fiestas no respetaba la elección de puesto en la final y desechaba el sorteo. Antes de adoptar medidas de presión, dieron un voto de confianza a la organización, un "guante" que tomó a primera hora del viernes el concejal de Fiestas, Norberto Plasencia.
El edil responsable de la organización, tras recriminar al resto de consejeros que no guardaran el secreto de la conversaciones de la última sesión, dijo que iba a reconsiderar las bases. Fruto de ese cambio de actitud, ayer se reunió, junto al gerente de Fiestas, Pedro Mengíbar, con los representantes de la federación, Luis Hormiga y Maxi Carvajal. La reunión, que comenzó sobre las 13:30 horas y se prolongó durante unos 60 minutos, permitió un importante acercamiento entre las partes, hasta el punto de retomar la exposición que prepara la federación, así como del primer congreso regional de murgas, a celebrar en diciembre.
Voto de confianza.- El concejal comenzó el encuentro dando un voto de confianza a la federación. "Quizás tengan razón cuando dicen que es mejor que elijan puesto en la final que no que se haga por sorteo. Nosotros tememos que se produzca una desbandada cuando actúe la quinta o sexta murga", reconoció el edil.
En aras de alcanzar un acuerdo, el orden de la final de 2010 se hará por elección. De cara a la siguiente edición, las partes se reunirán y revisarán el éxito de la fórmula.
Otras normas.- Las nuevas bases establecen que los componentes de las murgas deberán tener una edad mínima de 18 años.
Otra cláusula señala que "para la incorporación de nuevas murgas de otros municipios deberá existir plaza vacante por debajo del máximo", fijado en 20. Para participar en Santa Cruz, la murga foránea deberá tener un mínimo de dos años de antigüedad en su lugar de procedencia y que no participen en ningún otro concurso de la Isla, a excepción de la ganadora del Norte, que lo hará cada año en representación de su concurso". El segundo condicionante establece que las murgas de otros municipios que quieran concursar en Santa Cruz "no percibirán subvención del organismo" chicharrero.
La votación del jurado sufre variación. En Interpretación, el humor dejará de tener más nota que la crítica, y así se dará un máximo de dos puntos tanto al humor, como a la crítica, vocalización, intencionalidad, puesta en escena y calidad de letras, voces y calidad musical.
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