AGUSTÍN ARIAS, S/C de Tfe.
Rafael González afronta una nueva temporada al frente de la Federación Insular de Tenerife. Y lo hace con la satisfacción de estar realizando un buen trabajo, aunque a lo largo de esta entrevista se apresura a manifestar que "no me corresponde a mi calificar mi labor, aunque estoy satisfecho de cómo se están haciendo las cosas en el equipo de trabajo que dirijo".
¿Cómo asume la 09/10?
Con mucha ilusión, con muchos más equipos que la temporada pasada y con la esperanza de que el trabajo de los distintos comités insulares salga como el año pasado, que rozó la perfección.
Habla usted de mayor participación de equipos.
Así es. Esta campaña contamos con treinta equipos más. En Minibasket el subidón ha sido espectacular, con 27 conjuntos más. En júniors femenino también lleva dos años subiendo, lo que no deja de sorprendernos gratamente.
¿Se puede hablar de disminución en alguna categoría en concreto?
En Sénior Masculino se han producido algunas retiradas, pocas, y en Cadete se han caído siete de los ochenta y pico que habían el año pasado, lo que no es muy significativo.
¿Tiene respuesta al escaso número de escuadras en la Primera División Infantil, lo que no ha sucedido en Segunda?
A la asamblea llevamos un proyecto basado en la preinscripción, pero no siempre el número de inscritos en un momento es igual a la fecha de cierre. Los clubes han apostado porque sus equipos militen en la Segunda División en lugar de la Primera, una decisión que es necesario respetar.
Una novedad, que afecta a las tesorería de los clubes, es que el seguro deportivo de sus jugadores los pagará al 50% con la FIBT.
Así es. Se informó a la asamblea de los motivos que nos han llevado a adoptar esta medida y los clubes lo han entendido perfectamente. Cantidades que ya se han desembolsado y cuyo 50% les hará llegar la Federación.
Un tema que siempre ha preocupado a la FIBT es el arbitral. ¿Satisfecho con el trabajo?
Estamos muy contentos. El año pasado se sacaron 21 árbitros nuevos, lo que nos invita a repetir la captación. Lo que esperamos ahora -y eso sólo lo da el tiempo- es buscar la calidad, pues entendemos que la cantidad de colegiados es la idónea para afrontar las competiciones insulares. Sería el cierre de un ciclo, si bien para lograrlo se necesita la complicidad de todos: federativos, árbitros, clubes y aficionados. Si falla una de estas cuatro patas corremos el peligro de tirar por la borda todo lo bueno que se ha conseguido hasta el momento.
¿Qué sucede con la Primera División Autonómica Femenina?
Me he llevado una sorpresa con esta categoría. Que si sólo hay tres equipos, luego con esfuerzo llegas a cinco... Hablas con los clubes y aluden a temas económicos, pese al esfuerzo que hace la FCB para subvencionar los desplazamientos, convenios con compañías de seguros y demás. Pero por mucho que se haga la gente rehusa de competir a nivel regional por el tema económico principalmente. En la Liga Canaria Júnior se ha conseguido mantener la competición por conferencias, por el bien de las islas menores, ya que ha habido voces en Tenerife que aconsejaban una Liga regional desde el principio.
La Federación Canaria tiene un proyecto para crear la Liga Sub´20. ¿Se hará realidad?
De momento parece que se queda en un proyecto, pues no veo demasiado interés por parte de los clubes con opciones de participar. Sería por concentraciones, con cuatro fechas que coincidan con parones de Liga. Un año creamos la Liga Sub'22 y al siguiente desapareció. La propuesta de la Canaria es interesante, sobre todo tras suspenderse el Circuito Nacional Sub'20 de la ACB, pero habrá que esperar posibles movimientos.
Llevó usted a la Asamblea el celebrar concentraciones para las categorías más pequeñas de Minibasket, pero no fue aprobada.
Llevé el proyecto de las concentraciones al ver cómo entregas la organización de estos partidos a terceros y no todos cumplen, produciendo un desnivel en la categoría que nos preocupa. Quisimos rescatar las concentraciones en Segunda -en la Primera da la sensación que se están jugando la Euroliga- para que la FIBT tuviera la constancia de que al menos cada quince días todos los equipos jugaban. Expliqué unos motivos, que prefiero que se queden en la asamblea, tras los cuales los clubes nos aseguraron que iban a desarrollar mejor la actividad, conforme a los calendarios federativos y que cada acta iba a llegar a tiempo a la Federación. Les advertí que si no estaban el martes iban a pasar al Comité de Competición. Porque nos relajamos y cuando llega el mes de mayo todos quieren ser campeones cuando son más los encuentros suspendidos que los disputados. Y eso no puede repetirse.
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